DOLARTODAY Y EL BCV PARALELO

Leyendo la demanda que por “ciberterrorismo” introdujo el Banco Central de Venezuela contra DolarToday en un tribunal de los EE.UU., resulta claro que la misma no tiene posibilidades de ganar en juicio y que va en contra de los intereses del Banco. Esto me lleva a concluir que en esa chapucería no participaron los equipos técnicos del BCV (esa es la buena noticia), sino que más bien es producto de una suerte de “BCV paralelo” que actúa en nombre del ente emisor, siguiendo la pauta de Miraflores (esa en la mala noticia).

dolar-today

Lo primero que salta a la vista es que en toda la demanda no hay ni una sola cifra oficial, lo cual de por si es patético. Así, por ejemplo, para ilustrar que DolarToday es un tipo de cambio artificial, punto central de la acusación, incluyen dos gráficos, uno de Barclays y otro del mismo DolarToday, dejando muy mal parado al BCV. Por otra parte, los argumentos económicos son débiles y contradictorios, por decir lo menos: afirman que desde mayo 2013 la tasa DolarToday comienza a subir artificialmente, pero no mencionan la dramática caída en la liquidación de divisas; afirman que DolarToday exacerba las presionas inflacionarias, pero no mencionan la brutal expansión monetaria; afirman que DolarToday incentiva la salida de capitales, pero no mencionan los ataques a la inversión y la propiedad. Llegan incluso a afirmar disparates como que DolarToday afecta el comercio interestatal de los EE.UU. o que los acusados se enriquecen transando en un (inexistente) “mercado de futuros sobre divisas”.

A esto hay que agregar una serie de afirmaciones que ningún Banco Central en su sano juicio asumiría en un proceso judicial, pues claramente van contra su imagen y credibilidad. Por ejemplo: afirman que por culpa de DolarToday, el BCV gana menos en términos reales por la emisión de billetes y por los préstamos que hace a instituciones financieras (¡al BCV le pega la inflación!); afirman que “los esfuerzos de la República para bloquear el acceso al sitio DolarToday han sido mayormente inútiles” (¡bloquear, tipo China!); afirman que los “importadores de bienes esenciales obtienen dólares a la tasa preferencial de 6,3 bolívares, y se voltean a venderlos en el mercado negro con un margen de ganancia enorme” (¿y por qué no los denuncian?); afirman que “en un día cualquiera, la tasa de cambio promedio cobrada por las casas de cambio en Cúcuta es mucho menor que la reportada por DolarToday” (¿el BCV levanta estadísticas del cambio en Cúcuta?).

Por último está la cuestión de estilo. Un despacho de AP la reporta como “una demanda inusual, llena de fotos, lenguaje altisonante e incluso enlaces a páginas personales de periodistas…”, lo que indica que no fui el único sorprendido al ver en el documento la foto de Pedro Carmona o al leer cursilerías típicas de Miraflores: “¿Cuán lejos irían algunos para enriquecerse y retomar el poder político que ansían para enriquecerse aún más?”. Incluso, resulta curioso que a veces la demanda habla en nombre del BCV y a veces pareciera hablar en nombre de la República. Puesto que se alega que DolarToday afecta tanto el patrimonio del ente emisor como el poder de compra de la población en general, lo lógico era haber introducido una demanda conjunta de la República de Venezuela y el BCV. A menos que la idea fuera dejar a este último solito en la estacada. ¡Cosas del BCV paralelo!

 
José GuerraJosé Guerra

Artículos relacionados

Top