ESTO NO ES UN “DAKAZO”

A las puertas de grandes comercios ya se observan los letreros que indican: “Siguiendo el lineamiento del Comando Nacional de Precio Justo y en cumplimiento a la medida de precio máximo de venta al público (PMVP) ajuste de precio 10%”.

No faltará aquel que al enterarse de lo que indica tal letrero salga corriendo a dichas tiendas para aprovechar las rebajas, consecuencia de las acciones  de ese nuevo comando. Seguramente pensará que a pesar de su devaluado salario, podrá comprar algo para estas navidades.

Tal vez hasta reflexione y concluya que “después de todo Maduro no es tan mal gobernante como dice la oposición, él piensa en el pueblo”.

Pero la alegría de ese ciudadano que gana dos sueldos mínimos (unos 18 mil bolívares) no durará mucho al percatarse que el pantalón que tanto deseaba comprarle a su hijo que costaba 20 mil bolívares, ahora le costará 18 mil. “Justo” lo que gana en un mes de trabajo. Olvídese de camisas, ropa interior y otros lujos que ya están descartados, tampoco podrá comprar ese pantalón que tanto miró durante dos meses en los anaqueles.

Este nuevo “operativo militar” no podría compararse al famoso “Dakazo” con el que Maduro recuperó su escasa popularidad a comienzos de su gobierno.

La diferencia es que ya no hay productos para comprar y la poca ropa que queda, es inalcanzable para la mayoría de la población.

Cuando el “Dakazo” de Maduro la inflación era alta, pero no astronómica como lo es ahora. De 25 a 30 por ciento, ahora estamos hablando de una inflación que se acerca a 200%.

Pero al escenario actual se le agrega la escasez de productos. Televisores y neveras desaparecieron con el “Dakazo”, que en aquellos tiempos abundaban en el país, hasta que al Gobierno se le antojó que no tenían un precio justo. Automóviles solo hay para los amigos del Gobierno y de celulares y equipos electrónicos solo sirven para mirarlos en las vidrieras de las pocas tiendas que aún los exhiben con precios que llegan hasta un millón de bolívares.

El precio máximo terminará de enterrar los productos importados ya que el Gobierno  no reconoce componentes calculados al dólar negro. Pero Simadi sólo hizo dos subastas este año y Cencoex es para productos de primera necesidad. A eso se agrega que la reducción de entrega de divisas este año es de 60%.

De manera que si un comerciante importador tiene la audacia de importar con dólares del mercado paralelo, no le serán reconocidos sus costos. Pero al mismo tiempo ese importador ¿dónde puede conseguir que le vendan 600 mil dólares para invertir en mercancía? No hay esas cantidades en el mercado paralelo, además del riesgo de utilizar un mecanismo que no es reconocido legalmente.

De manera que estas acciones del novedoso comando de precios justos no es un “Dakazo”, pero si tienen algo en común. La acción del comando, más las leyes que llevan con él, terminarán de quebrar a los pocos comercios que sobrevivieron a aquel operativo. Lo otro que tienen en común es la cercanía de un nuevo proceso electoral para el cual este tipo de acciones suelen ser útiles para el Gobierno.

 

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