El ABC de William Rodríguez Campos / Profesor del Centro de Investigaciones Populares
“Cruz María Salmerón Acosta es el sonetista más grande del país”

“En la cárcel se aprende de memoria a José Martí y a Rubén Darío. Cumana era la capital y el centro de las relaciones políticas y sociales. En 1971 se publica el libro “Azul de Manicuare” que recoge mucho de sus sonetos que andaban por allí disueltos. Escribía sus poemas y los entregaba al pueblo el cual ponía los títulos y los memorizaba y declaraba, dice el investigador literario que ahora presenta la obra “Cielo, Mar y Amor, Cruz María Salmerón Acosta, Vida y obra completa y comentada”.

MACKY ARENAS

De sangre oriental aunque nacido en Caracas. Sus padres son del oriente venezolano. Vivió en Cumaná y allí comenzó como profesor universitario. Sigue siendo profesor universitario, investigador por 30 años en el Centro de Investigaciones Populares y dedicado, durante los últimos 15 años,  a un trabajo investigativo en el área de la literatura venezolana, concretamente sobre la obra de un autor del oriente venezolano llamado Cruz María Salmerón Acosta. William Rodríguez Campos acaba de publicar un libro sobre la vida y obra del Poeta de Manicuare, “Cielo, Mar y Amor, Cruz María Salmerón Acosta, vida y obra completa y comentada”, que aporta datos hasta ahora desconocidos. Esto fue lo que nos dijo para los lectores de ABC de la Semana.

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_ Poco estudiado Salmerón Acosta, lo cual resulta oportuno traer a colación con motivo de los 500 años de Cumaná. ¿Por qué le interesó?

_  En el oriente la mayoría de la gente habla de Ramos Sucre, un poeta muy importante y de Andrés Eloy Blanco, harto conocido. Pero Salmerón Acosta, un autodidacta, quien muere en el año 1929 es, a mi juicio, el verdadero poeta popular al cual he dedicado muchos años de trabajo e investigación. Cuando uno analiza sus poemas, desde el punto de vista de la métrica, de la rima, son sonetos perfectos. Cuando escribía y a veces destruía sus papeles, Ramos Sucre se ponía las manos en la cabeza horrorizada pues valoraba altamente su trabajo. Consideraba que Cruz María estaba a la altura de los grandes. Hay una identificación muy “dura”, tierna y entrañable entre Salmerón Acosta y su pueblo. En las paredes están sus poemas y la gente los recita constantemente en Manicuare. Un fenómeno que no se da en ninguna otra parte.

_  Aparte de una serie que hace muchos años se transmitió por televisión acerca de su vida y tragedia, no hay mayor cosa sobre este poeta, a qué se debe ese olvido?

_  A lo largo de mi investigación que consistió, básicamente, en ubicar los documentos para lo cual tuve que trasladarme hasta Cumaná y al pueblo de Manicuare en la costa norte del Estado Sucre, encontré varias razones que expongo en la tesis de mi libro por las cuales a Cruz María, como se le conoce familiarmente en el oriente, no se le investiga, se le conoce poco y parte de su obra fue destruida. Las razones son políticas. La familia Salmerón Acosta fue opositora radical, primero al régimen de Gómez: a Cruz María le tocó vivir la muerte de uno de sus hermanos en 1913 a  manos del jefe civil de pueblo, al cual una poblada asesinó, a su vez, en venganza y Cruz María va a la cárcel. Allí se aprende de memoria a José Martí y a Rubén Darío. El enfrentamiento de esta familia con la autocracia dominante para la época, entierra a Cruz María en el olvido, siendo el poeta autodidacta más importante del oriente venezolano.

_  Me cuesta entender por qué si eran férreos opositores a las dictaduras, actitud que ha inmortalizado a tanta gente, a Salmerón Acosta lo confinó al olvido? ¿Por qué cobrarle eso?

_  No sólo su padre sino Cruz María también se involucró en la diatriba política. No directamente, pero sí defendiendo al pueblo, que tenía dos fuentes económicas, el tren de pesquería del papá de Cruz María y la otra la Salina de Araya a cargo del jefe civil Angel Mejías quien respondía al coronel Eleazar López Contreras, para entonces Administrador de la salina. Cruz María vivía indignado por una situación que consideraba de explotación y privilegios. Hay otro asunto mayor en la historia del país que está en la raíz del problema y es que el occidente se ha desarrollado porque  los presidentes de los últimos 200 años han sido andinos. Pero del oriente no hemos tenido sino hasta data  muy reciente, lo cual afectó a este polo.

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ANDRÉS ELOY Y RAMOS SUCRE

_  Aún así podría haber surgido gente que se interesara en reivindicar su obra, por encima del tema político, habida cuenta de su real valer y de los años que han pasado…

_  De hecho, mi trabajo persigue eso, que se conozca a Cruz María Salmerón Acosta. Sostengo que es el sonetista más grande del país, no sólo del oriente. La producción de su lírica y sus poemas están a la altura de un Antonio Machado (España), de Andrés Eloy Blanco y Ramos Sucre (por hablar de los orientales). He querido reivindicarlo pues, además -y son datos que publico- existe un error que se ha extendido por casi 100 años y tiene que ver con la fecha de su nacimiento. Todo ese tiempo hemos creído que nació en 1892 y así aparece en muchos documentos. Pero obtuve un permiso especial para ingresar al Archivo Histórico de la UCV en el año 2002 y allí conseguí la partida de nacimiento la cual fotografié y se puede ver en mi libro. Allí está claro que él no nace en 1892 sino el 2 de Enero de 1891. Todos los textos y diccionarios de literatura en Venezuela que han puesto esa fecha han incurrido en el error. Igual sucede con la fecha de su muerte, que se ha creído fue en 1930 cuando en realidad fue el 29 de julio de 1929. Logré también conseguir la partida de defunción, así que son certezas basadas en datos firmes que ofrezco a la Academia y al país.

_  ¿Por qué la obra de Salmerón debe ser objeto de rescate?

_  La lírica, el soneto en el cual escribe Cruz María Salmerón Acosta es un soneto perfecto. Repito que no estudió poesía en ningún lugar. Vino a estudiar en 1911 Ciencias Políticas con Ramos Sucre, ambos fueron compañeros de habitación en la Esquina de Camejo, cerca de la antigua sede de la UCV, que hoy es el Palacio de Las Academias. Su poética es exquisita. Lo sorprendente es como él domina todas las escuelas de la época, sin que nadie se lo enseñara ni lo guiara. Según Paz Castillo existían dos escuelas, el Romanticismo y el Modernismo y Cruz María domina una y otra. Aún más, es el innovador en ambas tendencias. Un poeta español, almeriense para más señas, que se llama Francisco Villaespesa Martín, es el primero que habla de Salmerón Acosta como de un consagrado. Un diario muy importante en la historia de este país, como es El Universal, fue el primero que publicó sus poemas a Salmerón y lo hizo en su primera página. Allí publicaban Cruz María y Villaespesa Martín que era ya un poeta consagrado como representante del Modernismo en Europa. Y nosotros tenemos, en Venezuela, al poeta que se consagró en el Modernismo y el Romanticismo a la vez. Por eso hay que destacar la obra de Salmerón Acosta.

 _  ¿Cómo fue su vida?

_  Impresionante, conmovedora. Nace en una costa que en realidad era como otro país. Cumaná era la capital y el centro de las relaciones comerciales, políticas y sociales. Él nace en Manicuare donde solo había tres o cuatro familias. Nace en la ensenada del pueblo, donde no se disponía de comunicaciones, tanto, que de él lo que hay es una sola fotografía. Él vive la vida del hijo del dueño de un tren de pesquería, lo que situaba a su familia, desde el punto de vista social y económico, en la clase media. Pero, en realidad, su vida era la de un poeta popular, un sujeto completamente insertado en el sentimiento, en la vida cotidiana del pueblo, manteniendo un contacto natural con la gente, con los  pescadores  de la empresa del papá.

LA ENFERMEDAD

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“A mí me atrapó la magia de la casita en Manicuare”

_  ¿Tuvo amores?

_  Allí mismo en Manicuare conoce  a una mujer muy hermosa llamada Conchita Bruzual Serra. Él la llamaría, poéticamente, “Cordera”. Se enamora de ella y comienza un intercambio de afectos y de cartas bellísimas. Cruz María había tomado la decisión de estudiar Derecho para defender a su pueblo. Viene a Caracas en 1911 siendo Gómez el Presidente. Pero comienza a sentirse mal de salud, a notar que las manos se le paralizan y no las siente. Él mismo confiesa tener “un oscuro presentimiento”. Felipe Guevara Rojas, rector de la UCV, médico, se ofrece para auscultarlo y da con la clave de la enfermedad que padece Salmerón: el mal de Hansen, lepra. Comienza un largo y penoso período durante el cual, según las leyes de la época, sería aislado del resto de las personas. Debe retirarse de la universidad que, de paso, Gómez cierra por razones políticas y regresa  a Manicuare. Aún está allá la casita que le fabrican, contigua a la de sus padres, donde tuvo que vivir los últimos veinte años de su vida. En ese momento tenía 20 años de edad y muere a los 38. Sufre esa enfermedad que lo va carcomiendo, con una novia absolutamente enamorada de él…

_  ¡Qué tragedia! ¿Y cómo hicieron?

_  Ella debía verlo de espaldas y, en medio de ese drama, la poética de Cruz María se mantenía optimista, descripción pura del mar y cielo de azul intenso de Manicuare, del amor de la mujer que lo acompaña y de la costa que enamora, la misma que se ve desde Cumaná hacia el frente, el recorrido que él hizo tantas veces.

_ ¿Hay testimonios de la “Cordera”?

_  Por supuesto. Pertenecía a una familia natural de Cumaná asentada en Caracas. Ella era una bellísima cumanesa que sobrevive largamente a Cruz María. Él muere en 1929 y ella en los años 80 del siglo XX. Ella siempre tuvo la ilusión de que la relación de ellos podría haberse concretado y pudieran haberse casado. En una foto que publica El Universal aparece ella mostrando los escarpines que tejió para los hijos que soñaban tener. Cruz María le guardó fidelidad mientras vivió, al igual que ella a él. Fueron setenta años de fidelidad acumulada. Una “inverosímil” historia de amor. Conchita había reservado las cartas que Cruz María le enviaba en un cofrecito con el que esperaba ser enterrada. Pero un familiar no la complació y guardó las cartas, las cuales fueron descubiertas en el año 2009.

 _  ¿Hay recopilaciones completas de la obra de Salmerón Acosta?

_ Yo había recogido prácticamente todos los poemas dispersos. En el año 1952 la línea Aeropostal de Venezuela publicó las poesías supuestamente completas de Cruz Salmerón Acosta. La publicación se llamó: “Fuente de Amargura, poesías completas”. Pero en el año 1971, Dionisio López Fuenmayor, profesor de la UCV, hace una investigación llamada “Azul de Manicuare” y recoge otros sonetos que andaban por allí sueltos. Aquí hay un fenómeno único en el mundo: Cruz María escribía los sonetos y los entregaba al pueblo, el cual ponía los títulos y los memorizaba y declamaba.

_ ¡Qué hermoso detalle! ¿Pero cuál titulo privaba?

_  Eso plantea problemas pues un poema tenía el título colocado por los familiares de Cruz María –que lo cuidaron hasta el final- y otro título ponía la gente. El soneto es el modo culto de la décima, del galerón. Si entras en internet vas a encontrar que la mayoría de los sonetos de Cruz María han sido musicalizados. Pero no estaban completos. Mi obra, que se publica más de 50 años después (“Fuente de Amargura” aparece en 1952), es la primera vida y obra íntegra de Cruz María Salmerón Acosta. No existía.

_  ¿Existe algún film que inmortalice la vida de este personaje de película?

_  Cuando se hace la “Casa de Agua” (el film de Margot Benacerraf y Jacobo Penso) , tanto el guión como la realización de la película fueron profundamente defectuosos y el pueblo de Manicuare se sintió usado y ofendido. Los hicieron aparecer en la película, prácticamente invadieron el lugar, crearon toda una situación de irrespeto a la memoria del poeta quien, en la valoración del pueblo, es un héroe civil, un héroe popular, casi un santo. Y venir a sugerir que su afectividad iba por otra ruta, que se había muerto no de lepra sido de una enfermedad contagiada por otra vía, todo eso lastimó muchísimo al pueblo. La “Casa de Agua” fue una película que protestaron y Jacobo Penso y Franklin Virgüez, quien hacía el papel de Salmerón Acosta, ni siquiera pueden entrar a Manicuare. Ellos quisieron remendar el capote cambiando los nombres, pero exhibieron la película en la Cinemateca y todo el mundo se enteró de que se trataba de la vida de Salmerón.  Lo que sí está pendiente es una biografía fiel, una buena película, pues todo el mundo conoce de Andrés Eloy, de Ramos Sucre, más no de Cruz María. El trabajo está pendiente.

_  Cruz María es, sin duda, un reto muy atractivo, casi una leyenda…

_  A mí me atrapó la magia de la casita en Manicuare. Cualquiera que vaya a ese pueblo y visite esa casita donde padeció la lepra, vivió su espiritualidad y entregó su vida completa a Dios Cruz María, siente un “no se qué” que sólo podemos experimentar quienes hemos estado allí. Algo impresionante. Es un impacto. Cautiva.

_  Habló de espiritualidad, ¿en qué creía Salmerón?

_ Era un católico convencido. Su familia está directamente relacionada con la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y es la responsable de que la primera imagen sea venerada en la Iglesia de Manicuare. Esa devoción está en el pueblo y se inmortaliza en los sonetos de Cruz María, especialmente en los que tituló: “Cruz” y “Jesús de Nazaret”, donde se aprecia cómo él sella su destino enlazándolo con el del crucificado. De una intensidad que recuerda el Siglo de Oro español.-

( twitter: @willrod)

 

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