EL ÚLTIMO TANGO

Como proceso electoral en sí, el de Argentina nos deja una sinfonía de lecciones afortunadamente a un par de semanas de la gran prueba parlamentaria que ha elevado la temperatura y aproximado la tensión de Venezuela a extremos críticos.

Partamos de varios supuestos. La presidente Kirchner ha sido una aliada consistente tanto de Chávez como de Maduro. Sé que no es un amor desinteresado. Su génesis y consolidación han viajado en el carrusel de favores unidireccionales de este lado a aquel.Los “bonos basura”,el privilegio comercial, el petróleo que nunca faltó en los negocios invisibles, hasta asistencias líquidas presuntamente destinadas al financiamiento en dólares de sus estentóreas campañas políticas y electorales. Pensemos en el maletín de Antonini, atrapado con las manos en la masa sin que hubiera mayor interés oficial en llegar al corazón de lo ocurrido.

tango

Obvio sería entonces que en momentos tan difíciles como los que están viviendo el Kirchnerismo y el madurismo, el régimen bolivariano favoreciera con todo la candidatura de Daniel Scioli, y en contrapartida no faltara el voto argentino o la declaración oportuna en asuntos internacionales complicados para Venezuela.

Y sin embargo a lo largo de las dos vueltas de las elecciones argentinas, no hubo dudas acerca del desenlace. A diferencia de la desconfianza que cubre de sospechas las elecciones parlamentarias del 6D, las recientes presidenciales en la patria de Alberdi y Sarmiento nunca estuvieron en duda.  Ganaría quien sacara más votos, sin necesidad de veedores internacionales que garantizaran los comicios porque no había el temor de fraudes o manipulaciones grotescas. Ventajismo oficialista lo hubo, ¡tratándose de la locuaz Cristina cómo evitarlo! La victoria de Macri fue muy clara pero no holgada. No obstante, Daniel Scioli no esperó el pronunciamiento del árbitro electoral para admitir su derrota, felicitar a su rival y desearle éxito en su gestión. Elegancia rutinaria pero distante del hacer cabello-madurista.

La violencia de la campaña del Frente de la Victoria encabezado por Scioli quedó en lo verbal. No es que el infundio sea aceptable pero lo cierto es que no hubo ataques armados contra actos de la oposición del tipo de los que menudean en Venezuela, ni operaciones infames como los estados de excepción y militarización, la clonación de tarjetas, la inhabilitación y encarcelamiento de dirigentes opositores o la invalidación de partidos para apropiárselos.

En el país sureño el asunto no quedó en gestos respetuosos del vencido. La propia presidente, quien no se caracteriza por su tolerancia o sinceridad, domesticó su infierno interior e invitó a su verdugo electoral a conversar sanamente en Los Olivos. Cualquier aficionado a la políticacomprenderá el sentido de las buenas maneras de tan arduos competidores. Incendiar la campaña, utilizar el árbitro electoral para confundir maliciosamente a los opositores, amenazar con tomar la calle si la oposición gana las elecciones y disparar a todos los vientos que la revolución no abandonará el poder, son prácticas malsanas y contraproducentes.

Los que actúan así pierden, se aíslan y desacreditan. Y si sus almas están envenenadas porque no se salieron con la suya, lo inteligente es reaccionar con decencia cuando se sufre un traspié. Cuando se va a una confrontación uno de los campos de combate es la opinión interna e internacional. Ganarla es fundamental para ampliar las dimensiones del triunfo o para neutralizar los efectos de la derrota. Los que presencian la lid se inclinarán a una o la otra acera según el comportamiento inteligente que observen en las partes.

¿Aprenderán Maduro y la cumbre del poder venezolano esas lecciones proporcionadas por sus estrechos aliados argentinos? Por la suerte de los abrumados venezolanos esperemos que sí, pues si el asunto fuera puro maquiavelismo se les podría inducir a que cometan ese error. Al fin y al cabo sus indeseables maquinaciones no han funcionado; por el contrario, han favorecido a quienes quieren perjudicar. La MUD registra progresos significativos en los espacios sobre los que se ha descargado la violencia oficialista. Aun así no es honrado aprovechar a un rival torpe para crecer a expensas de Venezuela y los venezolanos y de allí que insistamos: ojalá, señores, entiendan y asimilen esa experiencia argentina.

Todo parece indicar que la MUD derrotará al PSUV en el crucial 6D. La conducta de la cúpula del poder nos habla de severas insuficiencias, de peligrosa  inmadurez. Admitiendo que no pueden evitar un triunfo opositor, quizá decidan “vengarse”  empleando la totalidad de sus fuerzas en la necia tarea de sabotear la obra difícil que espera a un Parlamento de mayoría democrática presidido por un diputado de la MUD. Si la mayoría fuera simple, el sabotaje podría funcionar hasta cierto punto, pero sea o no contrarrestado por la nueva realidad, se devolvería fuertemente contra sus autores. Estando en riesgo la gobernabilidad el peor dañado es el Ejecutivo, no un Legislativo sistemáticamente bloqueado para perjuicio de Venezuela.

Quizá tengan razón los que anticipan que el problema no es el 6D sino los días, semanas y meses posteriores. Podrían tenerla por la estolidez del régimen maduro-cabellista, tan dado a colocar sus odios y deseo revanchista no solo sobre el país, sino sobre su propio interés partidista. Puesto que si ciertamente la oposición ha adquirido destrezas en su desempeño político-electoral, que la habilitan para desenvolverse en escenarios difíciles, el gobierno parece seguir la ruta contraria: “desaprende”  con el paso del tiempo.

Regresemos pues a las lecciones argentinas. ¿Después de lo que han presenciado insistirán –contra el espíritu y hábitos de nuestro tiempo- en “animalizar” sus políticas?

¡Hombre! Perderían sin remedio el último tango, el del remolque

 

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Un Comentario;

  1. Edgard J. Gonzalez said:

    Importante recordar que Antonini fue “descubierto” al ingresar por vía aérea, pero ese era su viaje al sur número 16. El menguante chavismo no aprende ni siquiera de la derrota de Cretina (que no fue tan amable con Macri, de forma malcriada se negó a asistir a la Toma de Posesión de quien la desplazó en la presidencia, para colmo no se quedó callada, alegó que si asistía al acto de Macri, perdería el avión que la llevaría a la toma de posesión de ¡ su cuñada ! Aunque no alcanzó los niveles de incoherencia de Maduro, que inmediatamente después del triunfo de Macri, gracias al respaldo mayoritario que recibió su candidatura y la oferta de Cambio, declaró que “el pueblo argentino ya estaba listo para enfrentar a Macri” !! Es que para todo fósil comunistoide, el “pueblo” está constituido exclusivamente por sus seguidores, los demás son inferiores, apátridas, carne de campo de concentración, de Gulags.
    ¡tratándose de la locuaz Cristina cómo evitarlo! Acá la correcta redacción es: ¡tratándose de la locuaz Cristina ¿cómo evitarlo?!

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