EL MAYOR ENIGMA DE LOS BORGIA

Juan Borgia apareció flotando en el río Tíber con el cuerpo lleno de cortes y su bolsa de dinero intacta. La leyenda negra achacó el crimen al hermano, César Borgia, porque estaba celoso del amor que Lucrecia le profesaba, pero lo más probable es que fuera una venganza política

César Cervera

La familia valenciana que dio dos papas al mundo es recordada por su leyenda negra como ejemplo típico de nepotismo, corrupción e intrigas en el corazón de Roma. El malvado Rodrigo Borgia, nombrado Papa como Alejandro VI, la lasciva Lucrecia Borgia, el ambicioso César Borgia… son algunas de las etiquetas, en su mayor parte injustas, que la historiografía y la literatura asignaron a una familia vista como extranjera y hostil entre los italianos. Entre los crímenes y misterios que rodearon a los Borgia llama especialmente la atención la extraña muerte del hijo mayor y capitán de las tropas papales, Juan Borgia, el cual fue asesinado en un callejón de Roma sin que se conocieran nunca los culpables.

borgia

La familia Borgia por Dante Rossetti (1863)

Entre el mito y la realidad, un episodio ya como capitán general de los ejércitos papales pone en evidencia el conflictivo carácter que se le achacaba a Juan. Una noche en el palacio del vicecanciller Sforza, al que Alejandro VI le debía en buena parte el sillón de San Pedro, el hijo de Papa comenzó a burlarse de los convidados, «holgazanes a la mesa», a lo que uno de los aludidos contestó recordando su bastardía. Juan se levantó bruscamente y abandonó la residencia de Ascanio en dirección al palacio papal. En los siguientes días, Alejandro VI hizo arrestar al hombre que proclamó la injuria contra su hijo, el cual fue condenado a la horca. El vicecanciller Sforza vio aquella escena como una ofensa hacia él y, según los rumores de la época, prometió vengarse.

Lejos de espantar la fanfarronería en Juan Borgia, el incidente en casa de Sforza fue seguido por más problemas callejeros y aventuras furtivas con las esposas de nobles de la ciudad. Juan Borgia mantuvo relaciones secretas con Sancha de Aragón y Gazela, la esposa de su hermano más pequeño, Jofré. Asimismo, otro miembro de la familia Sforza, Giovanni Sforza, que estaba casado con Lucrecia Borgia, acusó a Rodrigo Borgia y a Juan Borgia de mantener relaciones incestuosas con la que era su esposa. Se trataba probablemente de un rumor sin base, producto de la complicidad que siempre mantuvieron ambos hermanos y de la falta de sintonía entre Lucrecia y Giovanni. De hecho, el Papa anuló el matrimonio en 1497. Pero cuando el hijo mayor de los Borgia apareció ese mismo año muerto flotando en el Tíber, tanto Jofré como Giovanni Sforza entraron en la lista de sospechosos del crimen.

En vísperas de que el Papa concediera a su hijo nuevos títulos con la pretensión de hacerle candidato a la corona de Nápoles aconteció la muerte del segundo duque de Gandía, que se encontraba preparando un viaje a Valencia en compañía de su hermana. Tras una cena familiar en un viñedo del Esquilino, el 14 de junio de 1497, el duque se separó de su guardia y acompañantes, entre los que estaba su hermano César Borgia, con la presunta intención de acometer una correría amorosa a la altura precisamente del palacio del cardenal Ascanio Sforza. Acompañado de un hombre de su guardia y de un individuo misterioso del que nunca se desveló su identidad, Juan se dirigió a la plaza de los Judíos. Allí dio órdenes a su guardia de que le esperase hasta medianoche y que, si no había retornado a esa hora, regresara al palacio familiar. Pero Juan Borgia no solo no apareció esa medianoche, tampoco lo hizo a la mañana siguiente.

Retrato de Juan Borgia

Retrato de Juan Borgia

Poco después de iniciarse su búsqueda, el cuerpo de Juan, de 22 años, apareció flotando en las aguas del Tíber con cuchilladas en la cabeza y el torso y con la garganta cortada. No hubo testigos y el cadáver llevaba encima 30 ducados de oro, por lo que se descartó el robo como uno de los motivos del asesinato. «Mientras que el sombrío cortejo recorría las orillas del Tíber, en la margen vaticana la noche se poblaba de los gemidos desgarradores del padre, haciéndose eco al murmullo encolerizado del compacto bloque de los españoles de Roma, quienes, con la espada desenvainada, y el corazón transido por el duelo y la rabia, juraban que su señor sería vengado», describe el historiador Jacques Robichon sobre lo que las fuentes del periodo relatan del cortejo fúnebre.

¿Quién asesinó a Juan Borgia?

Los malintencionados rumores apuntaron como autores del asesinato al propio Alejandro VI y al hermano de Juan, César Borgia, celosos padre e hijo del amor que Lucrecia profesaba a Juan. El canciller papal, el alemán Johann Burchard, afirmó que el pontífice «tras secarse las lágrima, se consoló entre los brazos de madame Lucrecia, la causa del asesinato». Una apreciación sin fundamento que recogió la leyenda negra, surgida a mediados del siglo XVI: el asesino estaba dentro de la familia y la causa estaba vinculada con Lucrecia. Pero los argumentos de esta teoría eran meramente literarios (el mito de Caín y Abel con una mujer de por medio), puesto que la relación entre los dos hermanos era excelente y la relación incestuosa es una falacia vertida por los enemigos del Papa. Además, César Borgia no se benefició a ningún nivel de la muerte de su hermano, ya que sus títulos nobiliarios, como el Ducado de Gandía, pasaron directamente al hijo del fallecido.

 

Tomado de ABC España .

 
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