ALERTA ROJA

alertaPersonas calificadas, además ajenas a la política, han venido alertando sobre la dramática crisis de generación eléctrica que amenaza al país. Por si fuera poco, la creciente frecuencia de los apagones habla por sí sola.

Pero salvo excepciones, Venezuela entera, agobiada por las colas, la inseguridad y por penurias y sobresaltos, se niega a creerlo, mientras el gobierno, a falta de soluciones, fabrica sus propias quimeras, y busca a quien eventualmente culpar.

Ya es tarde, el daño es irreversible. El país muy pronto se sumirá en la oscuridad.

Venezuela tiene un sistema eléctrico diseñado para resistir las peores inclemencias. Teniendo grandes ríos y además enormes reservas petroleras, su capacidad combinada de generación hidráulica y de generación termoeléctrica permitió en el pasado, no solo enfrentar las peores sequías o el colapso de sus mayores plantas, sino también, y a la vez, suministrar electricidad al este de Colombia, al tiempo que contemplaba abastecer el norte del Brasil.

Ya no es así.

Entre 60 y 70% de la capacidad termoeléctrica está paralizada, bien por falta de mantenimiento, dejadez, incompetencia o descarado robo. Además, si bien suena a mentira, se habla de limitaciones en el suministro de combustible. Todo lo cual ha llevado al gobierno,en un año en el que el fenómeno de El Niño ha sido singularmente severo, a exigirle a las instalaciones del Guri un aporte muy superior al que permiten este año las aguas de la represa.

Lo cierto es que los niveles vienen en rápido descenso, llegaron hace unos días a 2,46 metros de su cota mínima (nivel al cual las turbinas automáticamente se paralizan), y el descenso continúa a un ritmo de 16 cms. cada 24 horas. De allí el drástico racionamiento eléctrico que se observa, restricciones que irán en rápido ascenso, mientras una población hasta ahora incrédula comienza a darse cuenta de que muy pronto nos quedaremos sin agua, sin teléfono, sin transporte, sin ascensores, sin bancos, sin gasolina, sin alimentos refrigerados, sin luz…

Mientras redacto estas líneas, se realiza una reunión del Alto Mando Militar para “evaluar las amenazas contra el país”. El encuentro ha sido convocado por el Ministro de la Defensa, y visto el expediente revolucionario, podríamos imaginarnos una nueva confabulación.  Yo no lo creo. Dadas las reservas de sensatez que aún existen en la FAN, y los consejos que seguramente vienen llegando de La Habana, no se puede descartar que estén analizando medidas de contingencia, incluyendo eventuales toques de queda, para resguardar personas y propiedades contra el vandalismo que inevitablemente se desatará, en medio de la oscuridad anticipada.

Entretanto, el desconcierto avanza…y también las negociaciones, (¿se estarán realizando de nuevo en Canadá?) y no faltará quien presuma– razones ciertamente no faltan- que en La Habana, envuelto en la Orden Nacional José Martí, Maduro recibió el beso de la muerte, ofrenda obligada ante la llegada del Cesar.

Como la represa del Guri, la política también tiene sus límites.

¡Alerta Roja!

Obama no dijo nada.

 

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