UN ARTE. UNA HABILIDAD SOBREHUMANA

En más de 17 años que tiene esta historia, el gobierno y la oposición han impuesto un lenguaje paralelo que la mayoría de las veces coquetea con lo ridículo y que, sin duda, siempre se enmarca entre la propaganda, el ataque y la descalificación. Chávez fue un creador de amplio alcance. Todavía muchas de las palabras y de la terminología que anda por ahí son producto directamente del ingenio del desaparecido comandante o generadas por los equipos de hábiles asesores cubanos y brasileños con los que ha contado el oficialismo especialmente cuando tenía dólares para echársela por ahí de gobierno exitoso.

Chavez

Algunos de esos términos emblemáticos fueron sacados de los mismos titulares de prensa, notas periodísticas o leyendas fotográficas. Vaya, pues, una anécdota. Escuálido, tal vez la denominación más matadora del chavismo para referirse a la oposición tiene un origen que muy poca gente recuerda o conoce. Peña Esclusa, un conocido opositor al gobierno desde el mismo inicio del cuento socialista, convocó una marcha que arrancaría desde Plaza Candelaria hasta Miraflores. Objetivo: ir hasta el balcón del pueblo a cantarle cuatro a Chávez. La marcha no pasó de Plaza España a una cuadra de El Universal. Una barrera de policías y de guardias nacionales no la dejó pasar, pero, en realidad no asistió mucha gente. La mesa de redacción de El Universal, a la hora de hacer la primera página, le pidió al periodista Pedro García que elaborara la nota de primera página con foto. Pedro señaló los hechos y precisó que se trató de una escuálida manifestación. Santa palabra.

Chávez en su siguiente cadena, 24 horas después, no peló el chance. Lo dijo: aquí dice en El Universal que no fue mucha gente, que fue una escuálida manifestación. Y es que no son muchos en todo el país. Desde hoy se llamarán escuálidos. Y se acabó. Todavía ese término anda por ahí duro y curvero. Pues, es así, gran parte del diccionario chavista nace de la prensa modelada por Chávez. Aunque, como señalamos, hay laboratorio, hay creación del fallecido. Pero, en los últimos tiempos, nada de nada. No hay creatividad ni fuerza.

Chávez y su equipo siempre fueron unos duros en eso de crear nombres, denominaciones y chapas. Cadivi, Cencoex, Chonchechoenche, Mascoturen, Guri Mojado y Socialista, Plan Inteligente Socialista y Chavista, Misión Gran Vivienda Venezuela, Casa Bien Equipada. Eso es arte. Es un don. Le han cambiado el nombre a todo. Hasta el Guaire y el Ávila pagaron el plato. La autopista que va desde Chivacoa hasta Morón, que después de 20 años el chavismo hizo el inmenso esfuerzo de terminar el pedazo que faltaba, no tuvo ningún problema en cambiarle el nombre hace un montón de años, sin poner ni siquiera un metro de asfalto. De autopista Rafael Caldera pasó a llamarse Negro Andresote. Sin pena además. Con cadena y todo. Y el día que inauguraron los metros que faltaban no les tembló el pulso para decir que toda la obra era de la revolución. Y eso, como decíamos antes, es una genialidad, es arte. No muchos tienen esa capacidad.

Hoy hablan de motores. Chávez también habló de motores. Antes de cinco ejes estratégicos desarrollo. Ni cuando había dólares funcionaron. Ahora menos. Hoy no hay agua, pero es El Niño, no hay luz, pero es El Niño y el sabotaje de la derecha. No hay plata, es la guerra económica. No es un fracaso. La revolución es un éxito mundial.

Como decíamos, es un arte. Es una habilidad sobrehumana.

 
Elides J. Rojas L.Elides J. Rojas L.

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