#PERIODISTASPORLAVERDAD

Toda política llevada al extremo debe ser producto de la maldad.

Mary Shelley (1797-1851) dramaturga inglesa, autora de la novela Frankenstein.

En periodismo decimos que una imagen vale más que mil palabras. Los profesionales de la comunicación en Venezuela estamos recibiendo una sobrecarga de información y de imágenes que las confirman con creces, una narrativa visual de una realidad que es reiteradamente negada por un gobierno cuya conducta empuja cada vez más a la desesperación de un pueblo que sufre necesidades básicas.

hospital

Diariamente llueven las solicitudes de medicamentos, tratamientos para quimioterapias, catéteres, sondas, pañales hospitalarios. Hasta algo tan elemental como sueros y adhesivos piden por las redes. Directamente los periodistas recogemos solicitudes para niños enfermos de cáncer u otras enfermedades letales, de personas que requieren tratamientos para sus padres ancianos o para sostenerse con vida, de enfermos que ven como la vida se les escapa porque ya en Venezuela no se hacen trasplantes de médula, de riñón ni de hígado.

Las clínicas están casi tan carentes como los hospitales. Aquí no valen seguros ni dinero. La enfermedad no conoce de clases. Los venezolanos recurren a la ayuda solidaria del prójimo y vemos fundaciones dedicadas a la búsqueda de medicamentos como @corazonymanos01. Los periodistas también asumimos nuestra responsabilidad solidaria. Beatriz Adrián tiene una fundación de ayuda a niños enfermos. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa a través de @prensaporlavida moviliza a sus afiliados para recolectar medicinas, ropa y comida para tantos necesitados que a nosotros acuden en busca de ayuda. Un grupo vasto de periodistas venezolanos en Venezuela y en el exterior recién abrimos @periodismovzla1, sitio con información e imágenes reales, lo que vemos todos los días en las calles.

Tenemos las pruebas y testimonios de que en Venezuela hay una crisis severa que viola los derechos que como humanos tenemos: acceso al agua, a los alimentos, a las medicinas, a la electricidad, a la atención médica, a la educación, a la libertad. Desmentimos rotundamente a la ministra de Salud Luisana Melo quien dijo en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Chile que en Venezuela ha bajado la tasa de mortalidad infantil y hay medicinas, anticonceptivos y preservativos. Desmentimos la afirmación del embajador venezolano en la OEA, Bernardo Álvarez, cuando rechazó la ayuda humanitaria porque lo que quieren es intervención extranjera en nuestro país que es soberano. Reprobamos al TSJ que declare inconstitucional la Ley de para atender la Crisis de Salud. Es su pobre aporte al bienestar del país.

miasis

Cuando comprobamos que el presupuesto del Cuartel de la Montaña es mayor que el de la Maternidad Concepción Palacios, el centro hospitalario con mayor cantidad de parturientas en el país, esa sola razón es suficiente para querer revocar a este malvado gobierno.

Quisiera que Nicolás Maduro hablara con el padre del recién nacido en la Maternidad del Sur de Valencia, un centro modelo que fue inaugurado con el nombre de Dr. Gustavo Arcay, ilustre neonatólogo carabobeño y que ahora se llama Hugo Chávez Frías. El bebé de 3 días fue diagnosticado con miasis. En cristiano, son gusanos y los tenía en el cordón umbilical. Se infectó con huevos de moscas que abundan en el retén y los quirófanos, porque deben abrir puertas y ventanas, ya que el aire acondicionado no funciona gracias a los continuos cortes de luz.

Cuando se conoce esta Venezuela a la que el gobierno da la espalda, cuando vemos las protestas diarias por comida, le gente escarbando en la basura, los niños muriendo en los hospitales, la necesidad de tantas madres desesperadas por proteger a sus hijos, no tenemos la menor duda que esto es el clímax de una crisis humanitaria que solo puede ser resuelta quitando a los autores intelectuales y materiales de este crimen.

Las imágenes hablan mejor que mis palabras.

 

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