El ABC de Marieva Rojas Briceño/ artista plástica vitralista
“A los venezolanos nos toca aprender mucho de arte y cultura”

“Comencé en el 2000, cuando en el país  había una situación distinta a la que vivimos hoy. Todavía hay muchas oportunidades y en el futuro lo serán mayores. Mi obra expresa claramente una trayectoria abstraccionista pero también constructivista, señala la arquitecto.”

MACKY ARENAS

Egresó como arquitecto de la universidad José María Vargas en 1990 y  a partir del año 2.000, se dedica a lo que llama “la maravilla de los vitrales”. Se considera admiradora de las obras  de Frank Loyd Wright y Vasili Kandinski, ha participado en varios  concursos en los cuales ha resultado ganadora y enfatiza en que el país vivirá tiempos mejores para las tareas artísticas. Estas son sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana

Todo artista necesita promocionar su trabajo y yo lo hago.

Todo artista necesita promocionar su trabajo
y yo lo hago.

Qué has aportado a una técnica que existe desde hace tanto tiempo?

_  Saqué el vitral de la ventana externa y lo metí en los ambientes. Ese es uno de mis aportes.

_  Por qué tanto entusiasmo por los vitrales?

_  Siempre me gustó el arte y lo plasmaba de alguna manera en mis proyectos de arquitectura, en los trabajos de diseño interior. Pero mi inquietud era trabajar con eso.  El vidrio, el color. Soy admiradora de los vitrales de Frank Lloyd Wright, un famosísimo arquitecto norteamericano. Dos personas en el mundo han sido mis grandes referencias en esto de de los vitrales, uno es Kandinsky y Frank Lloyd Wright.

_  Qué has retomado de cada uno?

_  Por Wright comencé a estudiar su geometría, lo que fueron mis primeros pasos en los vitrales. Los míos tienen su geometría; luego estudio a  Vasili Kandinski y él tiene lo que se llama el “punto y línea”  por lo que yo retomo toda esa historia y es donde yo me inserto y me dedico a buscar mi propia definición con el punto que vendría siendo ese cuadrado que repito en todas mis obras, el punto rojo con la línea curva y unas líneas verticales.  Todo esto lo he usado como elementos con los cuales he podido transmitir emociones al espectador con mis vitrales.

_  Por qué los sacaste de las ventanas?

_  Eso se usaba desde el románico, luego pasa al gótico y el renacimiento con el crecimiento y auge del cristianismo. En el siglo XX, después de Tiffany, viene toda esta transformación, artistas que comenzaron  a salir del libro y a convertirse en autores, detrás de los cuales venimos todos nosotros. Retomo todo esto para motivar al espectador, hacerlo partícipe de lo que significa el vitral, el cual siempre había sido algo contemplativo…

_  Algo que comenzamos verlo aquí con el arte cinético…

_ Exactamente, eso tiene mucho que ver pues el tema de la luz y el color, que son fundamentales, ya vuelven al elemento vitral –cinético, ya tienen movimiento. En el momento en que se proyecta los colores –y esto es algo interesantísimo- y la luz para que vayan al vitral, ya eso comienza a ser movimiento. Además de eso, le agrego un tercer elemento que es la tridimensionalidad. 

_  Es que era bidimensional?

_  Si, el vitral siempre fue conocido como ancho y largo. Siempre lo digo en mis charlas y conferencias. Yo le agregué a esa bidimensionalidad, la profundidad, lo que además es parte de mi escuela.

INSPIRACIÓN

_  Cómo logras esa profundidad?

_  Cuando elaboro el vitral que va a servir, por ejemplo, como separador de un ambiente, como direccionalidad de un espacio, voy colocándolo en diferentes posiciones de manera tal que haya un frontal, un intermedio y un posterior. Eso crea todo una malla entrelazada y entretejida, en unos casos con estructuras de hierro, en otros casos de madera, lo cual va formando una profundidad que me permite darle oscuridad o claridad a esos elementos que voy colocando. 

_  Ya que mencionas los materiales, cuáles utilizas y cuáles te resultan más versátiles para combinar en función de  tu propósito? El vitral siempre fue vidrio con un intersticio de plomo que los unía, así que también en esto has innovado…

_  Hay una transición en lo que ha sido el desarrollo de mi obra. Desde el 2.000 incursioné en todo esto. Pero hasta el 2014 comienzo a experimentar con otros materiales y es cuando incluyo el acrílico. La idea del acrílico, que es  más liviano y no tengo que usar plomo, es que resulta más fácil introducirlo en una sala para disfrute e interacción con el espectador y no necesito luces especiales que ayuden como en el vitral convencional. Utilizo el acrílico pero a una escala menor, lo que significa que son elementos que puedo colocar como una escultura dentro de un espacio como una sala, colocarlo en una mesa, sobre un escritorio y no como el vitral que ya tienen otro lenguaje.

_  Ya veo que priva el espectador…

_  Lo que busco es el acercamiento del espectador de manera tal que pueda tener una escultura en mi propia oficina, observarla sin tener que trasladarla en un espacio especial donde requeriría de otros recursos, como ocurre con el tema del vidrio, que necesita de una luz especial. Es algo más complicado. Por eso me traslado al acrílico, guardando todo la geometría, de los colores. Para todo ello me inspiré mucho en la escuelaBauhaus, los arquitectos que a principios del siglo XIX, quisieron implantar el arte utilitario. Utilizaron muchos colores como el amarillo, el rojo, el naranja, los cuales uso yo mucho también en mis vitrales. Era la línea de Kandinski y  Paul Klee, este último un pintor-músico que me inspira al punto de que yo igualmente estoy tratando de incorporar la música en mis obras.

_  Eso sí que sería toda un suceso… cómo se integran?

_  Hay una obra que realicé en el 2011, la cual entró en Hatillarte, un evento que se monta una vez al año en El Hatillo, que se llamaba “Corcheas y Emociones”. Había que hacer una obra inspirada en música, así que hice una inspirada en “Las Cuatro Estaciones” de Vivaldi. Por ejemplo, el verano lo representaba como un solsticio usando colores ejemplificado con una especie de  pentagrama –está en mi página web y se puede ver allí- donde del amarillo, pasas por el rojo hasta llegar al verde que sugiere ya la quietud, la montana, la caída del sol. Es toda una historia de cómo interpretar lo violines, los cuales traduzco en la obra en un elemento vertical que va marcando un ritmo, las claves. En estos momentos trabajo en una obra inspirada en el vals compuesto por un venezolano cumanés que se llama Sergio Martínez. Se trata de un tríptico en acrílico y se puede ver cómo saco de la obra un rectángulo de elementos geométricos  que sobresalen, los cuales abrazo con otros curvos. Eso traduce aquellos trajes preciosos que se usaban antaño para bailar los valses, que se desplegaban en capas de tela al ritmo de la música. Así lo hizo Mondrian en una obra muy famosa que se llama “Bugui, Bugui”, una pieza musical que existe con ese nombre.

_  Esta iniciativa tuya con vitrales de acrílico comienza contigo o tiene antecedentes recientes en el trabajo de otros artistas plásticos?

_  Hasta ahora no he encontrado absolutamente nada que haya sacado el vitral de la bidimensionalidad y lo haya convertido en tridimensional. Por otra parte, he visto elementos pequeños, que la gente los luce en escritorios o posiciones pequeñas. Pero el manejo que yo le doy, de aportar tridimensionalidad dentro de un espacio, lo cual significa, por ejemplo, dividir dos ambientes donde hay un área social y una de servicio,  crear un pasillo con un vitral que haga de pared, de separador, eso no lo he visto. Todo tiene mucho que ver con mi empeño de que el espectador juegue un papel e interactúe y se involucre con la obra.

_  Por lo que veo, has logrado una fusión de la arquitectura, con la decoración, con la geometría, con el cinetismo y el arte plástico, una combinación tan interesante como ambiciosa…el resultado es hermoso!

_  Así es.  Has mencionado algo importante y es que, en medio de todo esto, no me puedo disociar de mi escuela, de todo lo que aprendí como arquitecto. Mi obra expresa claramente una trayectoria abstraccionista pero también constructivista. No me separo de mi arquitectura.  Hay obras escultóricas mías que bien podrían ser la fachada de un edificio porque son elementos como cubos, rectángulos, que sobresalen unos de otros. La  arquitecto está allí.

“Hay que salir a mostrar lo que uno hace en otros escenarios”

“Hay que salir a mostrar lo que uno hace en otros escenarios”

 ACEPTACIÓN

_  Cómo ha recibido el público tu obra?

_  Ha gustado muchísimo. Es el tema de la innovación. Cuando a mí me encargan un proyecto, un vitral, lo primero que hago es obtener información del cliente, qué colores le agradan, cómo ve su espacio, qué aspira. No es algo que le va a caer como un meteorito del cielo a su lugar, sino que es un proceso compartido. Al tomar en cuenta todo eso se produce una interacción a partir de la cual la persona se abre hacia lo que está adquiriendo. Nunca ha habido choque o rechazo, justamente porque cuido todos esos detalles.

_  Son obras más costosas o por el tipo de material es más fácil el acceso para el gran público?

_  Por tradición, el tema del vitral ha sido costoso. Son vidrios, algunos hechos con materiales muy costosos como el oro, sobre todo los colores rojo y naranja contienen algo de oro. El precio es muy elevado. Además, están conectados entre sí con plomo, lo cual es también costoso. No obstante, el acrílico es muchísimo más económico que el vidrio.

_  Tus diseños están circunscritos a la geometría o se te puede encargar un figura que salga de tu esquema?

_  Es un tema difícil, los logos para instituciones, por ejemplo, no hay problema. Lo que hago siempre, en esos casos, es reinterpretar lo que me piden y, por supuesto, negociar el producto final con el cliente. Trato en lo posible –pues no soy figurativa sino más bien abstracta- de adaptar lo que se me pide al gusto de la persona, dar mi toque resguardando lo que las personas desean.

_  Es favorable el ambiente para artistas que hacen lo que tú?

_  Hay etapas. Yo comencé en el 2000, cuando en Venezuela había una situación distinta a la que vivimos ahora. No obstante, no podría decir que ha sido difícil en cuanto a la parte creativa. He tenido la suerte de colocar más de 75 vitrales que ya tengo colocados, sólo una vez tuve que hacer dos bocetos. Por eso trato de captar la expectativa de la gente, todo ha sido muy hermoso y lo he disfrutado muchísimo. El problema de los materiales tampoco ha sido muy engorroso, hasta ahora he podido ubicarlos y trabajar. Recuerda que todo ese material es importado y hay personas que lo traen. Pero lo que sí es muy cuesta arriba es lo que ha venido aumentando, como todo en este país.

_  Me refiero al ambiente artístico, es duro penetrar, cómo te ha tratado?

_  En mi caso, una cosa ha sido consecuencia de la otra. Me explico: la manera en que yo le he llegado a los clientes ha sido a través de revistas y publicaciones que se ocupan de arquitectura y decoración. Deconews es fundamental pues la gente que está construyendo sus viviendas, decorándolas o redecorándolas, ven mi mención, les gusta lo que hago y me contactan. Hay una buena comunicación, lo que me ha ayudado a entrar. Otra vía es el concurso. He participado en concursos de artistas y afortunadamente he ganado. Todo artista necesita promocionar su trabajo y yo lo hago.

_  Has tenido críticas?

_  De todo tipo, como corresponde. Hasta ahora, hay gente que me conoce, que conoce y valora mi trabajo, como por ejemplo Leonel Durán  -uno de los mejores vitralistas de Venezuela- con quien hice una pasantía, quien me ha hecho críticas duras, tanto como favorables. Todo ha sido un aprendizaje. Los mismos clientes a veces sugieren cosas interesantes, como variar un poco la gama de colores que se usan, lo cual lo pone a uno a pensar puesto que he sido muy consecuente con los colores que he usado.

_  Qué dirías a quienes aspiren incursionar en lo que haces?

_  Este es un país de muchas oportunidades y en el futuro lo será más, pero definitivamente hay que internacionalizarse. Nos toca aprender mucho de arte y cultura. Es duro de aceptar pero ahora estoy en esa búsqueda, en tratar de internacionalizar mi arte pues, a pesar de que he sido muy bien recibida, la valoración que se haga de tu arte está en conexión con ser reconocido internacionalmente y hacer tus exposiciones individuales. Venezuela es muy solidaria pero no es la cuna como para ello. Hay que salir y mostrar lo que uno hace en otros escenarios. Nos falta mucho acá por recorrer. Me encantaría que fuese diferente pues soy venezolana y amo mi país. Hay un público para esto, no es accesible para todos pero he tratado de que mi trabajo pueda ser disfrutado y adquirido por mucha gente.

_  Qué hace falta para ver cristalizar tu obra?

_  Ser conocida en el medio artístico. Hacer exposiciones individuales. Ya yo he hecho varias colectivas y me ha ido muy bien. Pero hace falta pues el público debe valorar la trayectoria de un artista y eso se logra si los marchand de arte y las galerías te ofrecen la oportunidad de hacerte conocer a la luz pública ya como artista individual. En ese esfuerzo estoy. Ustedes los periodistas son un gran apoyo y pueden hacer la diferencia.-

 

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