DIOSDADO CABELLO RETOMA EL CONTROL

En los últimos dos meses hemos visto cómo Diosdado Cabello ha retomado el fuero político dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y se ha convertido en su máximo jerarca, a tal punto, que no hay orden o decisión que tome en público, frente a la militancia, que no sea cumplida al pie de la letra por cualquier miembro del partido de gobierno, incluyendo al propio Nicolás Maduro, ministros, gobernadores, alcaldes, diputados nacionales o regionales, así como concejales y militantes de los cuadros medios o bajos de la organización. Pero en el fondo: ¿Qué es lo que está pasando?, ¿por qué todos cumplen las órdenes sin chistar?

Diosdado-Cabello

Los recorridos por los distintos estados del país de Diosdado Cabello buscan en primera instancia revitalizar el partido, reagrupar las fuerzas chavistas, en especial lograr que el ala más radical dentro del partido y dentro del gobierno nacional tomen todo el poder, que las piezas ministeriales sean hombres fuertes y afectos al diputado-comandante. Muestra de ello son los últimos nombramientos y a la vez destituciones de ministros de carteras claves tales como: la salida intempestiva de Miguel Pérez Abad, que a pesar de ser una pieza civil del equipo de Maduro fue sacado por la puerta de atrás, el otro caso emblemático es el de Eulogio del Pino, a quien hicieron que se retractara públicamente, en lo que significó un verdadero acto de “humillación revolucionaria”.

Mientras que observamos atónitos la entrada al tren ejecutivo del general Néstor Reverol, hombre del entorno de Cabello que dirigirá el Ministerio de Interior, Justicia y Paz, pero peor aún, es que fue recientemente señalado por el gobierno de los Estados Unidos como uno de los militares venezolanos con mayor fuerza dentro de los presuntos carteles de narcotráfico revolucionario.

Del otro lado, entra al Ejecutivo un comunista-marxista, radical a carta cabal (Carlos Faría), quien estudió en la otrora Unión Soviética (URSS), es ingeniero y experto en el tema económico y productivo, no obstante, vendrá a radicalizar los ataques contra la empresa privada, a defenderse de la supuesta “guerra económica”, en la que nadie cree, pero que discursivamente es una de las cartas del chavismo radical, dirigido por Diosdado Cabello.

En medio de todo este panorama, aunado al cerco inminente contra el referendo revocatorio en 2016, que vendrá direccionado por las rectoras de la Oficina Electoral del PSUV (Consejo Nacional Electoral) y por el bufete de injusticia roja (TSJ), el comandante Cabello se prepara para designar a partir del mes de enero de 2017 a un títere en la Vicepresidencia Ejecutiva de la República, servil a sus designios, o en su defecto para asumir personalmente esa labor, e impulsar, así como lo lee, impulsar el revocatorio desde las bases del chavismo en contra de Maduro porque después del 10 de enero será inútil mantenerlo en el cargo, y por el contrario representaría un estorbo para iniciar la transición gubernamental en nuestro país, que será roja-rojita, y servirá para terminar de reagrupar durante tres años al chavismo e ir a unas elecciones presidenciales en 2019.

Sabemos que será muy difícil llegar hasta allá, pero en la práctica, esa es la estrategia que mejores dividendos le puede dar al chavismo.

 
Jorge Isaac Jiménez FloresJorge Isaac Jiménez Flores

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2 Comentarios

  1. Carmen Solórzano A. said:

    A los políticos, aqui tienen jabón para q laven. Una hipótesis q podría resultar y terminar de hundir al país y llevarlo a la cubanización.

  2. Carmen Solórzano A. said:

    Aqui tienen los políticos, jabón para q laven. Una hipótesis q se podría cumplir y llevar, de una vez, al pais a la cubanización.

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