EL ABC de José Ruíz Parra/ Ex Presidente de la Asociación de Ganaderos del Estado Portuguesa, precandidato a gobernador
“En economía no hay ideología,ni de izquierda ni de derecha”

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Chávez destruyó las cosas buenas de la Reforma Agraria. Cinco millones de hectáreas expropiadas  dejaron de producir. Me asusta que las FARC no hagan total entrega de las armas. Asumí el reto de representar a seis municipios del sur de Portuguesa  y le fui tomando cariño a la política señala el dirigente gremial.

MACKY ARENAS

Tiene 50 años pero ha vivido experiencias que lo hicieron madurar con carburo. Tenía 19 años cuando  la guerrilla colombiana secuestró a su padre. Permaneció en manos del 10º Frente de las FARC Guadalupe Salcedo desde el 2 de septiembre de 1982 hasta el 13 de mayo de 1983, 253 días durante los cuales él tuvo que lidiar con todo el proceso de negociación. Más tarde le tocó a su tío y fue lo mismo. Dice que no sabe hacer otra cosa que trabajar en el campo porque su familia tiene generaciones en eso.  Cuando comienzan las invasiones feroces de fincas en Portuguesa, da un paso más allá y se convierte en dirigente gremial. Llegó a representar a los ganaderos de su Estado y ahora aspira a gobernarlo. Estas son sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana.

“Sin desarrollo educacional y económico no hay calidad de vida”

“Sin desarrollo educacional y económico no hay calidad de vida”

_ ¿Se sentían apoyados cuando comenzaron las invasiones?

_ Al contrario, mi padre y yo recurrimos a la Asociación de Ganaderos (1989) y no encontramos eco. No era fuerte y sólida como para  respaldarnos en semejante situación. Eran las primeras invasiones y yo comienzo a tener un rol muy protagónico en la defensa de las tierras, no sólo las nuestras, así que nos vimos en la necesidad de presentar una plancha para las elecciones a la Asociación de Ganaderos. Me colocaron de secretario ejecutivo y la presidía una abogada ganadera. Durante ese primer año gustó mucho mi trabajo y di el salto a Presidente, de una vez.  En ese cargo estuve por 14 años. Era reelecto de manera consecutiva. Eso me permitió actuar como directivo por tres períodos en la Federación de Ganaderos de Venezuela, donde llegué a Vicepresidente y posteriormente a Presidente del Tribunal Disciplinario. Fueron años de vida en Caracas en donde me involucré mucho en el trabajo con Fedecámaras.

_  También estuviste a cargo de Fedecámaras-Portuguesa, ¿no?

_  Por un periodo. Todos los martes y miércoles tenía que venir a Caracas y esa pasantía me preparó para todos los desafíos que, como hombre público, luego tendría que enfrentar.

_ Siempre dices que eres ganadero de oficio…

_ ¡Y de nacimiento y vocación, también! Un día que estoy fuera de la finca y me parece que le estoy siendo infiel a mi mujer….o a las vacas. Tengo una pasión, más por las vacas que por los toros. Es una afinidad muy especial.

_  Pero tu militancia política viene de atrás, ¿no es así?

_  Una vez se presentó en Portuguesa Oswaldo Álvarez Paz en campaña electoral para las primarias de Copei, aquella en que compitió con Eduardo Fernández y me invitan a un foro con él como presidente de los ganaderos de Portuguesa. Me resistía a intervenir pues yo no era político pero me insistieron  y lo hice. Gustó mucho lo que dije. Al final, le aseguré que votaría por él. Tanto Oswaldo como Eduardo son ilustres venezolanos, cada uno con sus matices eran muy buenos políticos y merecían mejor destino, le habrían dado mejores tiempos a Venezuela. Resultó que me convencieron de que fuera candidato al Senado y consulté a mi familia, a la cual me debo por nuestras actividades. Apenas tenía 28 años y para ser senador necesita tener 30 pero podía ser candidato uninominal por un circuito. Asumí el reto de representar a 6 municipios del sur de Portuguesa.  Hablaba y a la gente le gustaba. Le fui tomando cariño a la actividad política.

_  ¿Ganaste?

_ Fue el momento más difícil de la historia política de Copei, que es cuando Caldera divide a la organización. Yo allí, haciendo mis pinitos en política en medio de ese berenjenal. Era muy complejo, a  mi edad, debutar en política con un partido dividido y el agravante de competir con el secretario general de gobierno en ejercicio, el profesor Antonio Cañizales Ortiz. Pero era una época bonita de la democracia. Convivíamos todos. Yo caminaba las calles como candidato independiente y terminaba en la casa del gobernador adeco. Añoro esos tiempos pues éramos todos hermanos venezolanos. Un buen día Elías D’Ongia, el gobernador, me dijo: “Te admiro mucho. Tú no estás compitiendo con Antonio Cañizales sino conmigo”. Él estaba en el gobierno,era el gobierno y su secretario era mi contrincante en la campaña, en un estado muy adeco.  “Tienes todo mi respeto y mi amistad”, me dijo. Él quería destacar que, aunque yo nunca le iba a ganar, me admiraba por mi coraje y constancia en el trabajo a pesar de que tenía detrás un partido “hecho leña”. Esas fueron sus palabras sobre el Copei de entonces.

EN LOS MEDIOS

_  También has incursionado en los medios…

_  Al entregarse el gobierno de Caldera, la Iglesia Católica de Guanare tenía una emisora de radio FM llamada “Coromotana”. Yo iba invitado recurrentemente y un día el sacerdote que dirigía la radio me invita a participar en un evento nacional de medios en Barquisimeto. Fui en representación del padre pero sin mayores pretensiones. Pero, al ver todo aquello, me enamoro del mundo de la radio y regresé a Portuguesa con la firme intención de tener una emisora. Me informé y me lancé a comprar equipos. Gasté un dineral, me metí en una deuda inmensa y aún no tenía en transmisor ni radio-enlace. Un padrino me prestó lo que me faltaba y arranqué. Por años fui parte del circuito de RCR con “Radio Ganadera” 93.3, así la llamé. Conocí a Jaime Nestares que me estimuló y me previno acerca de las complejidades del mundo mediático. Él es un caballero, un señorazo.

_  ¿Mantuviste la radio?

_  Un tiempo. Chávez ordenó cerrármela. Duré cinco años y medio al aire pero la Ley Mordaza fue el debut y despedida de muchos de nosotros. Salí de la emisora. Cuando me dijeron que Chávez me mandaba el ultimátum de bajar el tono contra el gobierno o la radio sería cerrada, escribí un editorial, lo leí al aire y apagué la radio hasta el sol de hoy. Me dije: “Si me la van a  quitar, la escondo”. La desmonté, la guardé y luego la vendí.

_  Volvamos al campo. ¿Cuáles han sido tus vicisitudes?

_  En 1975 yo tenía apenas 10 años y comencé a vivir en carne propia el tema de las invasiones. Compramos una finca en Barinas y para esa época Rafael Rosales Peña era jefe del Buró Agrario de AD en ese Estado. Su liderazgo entre los campesinos era muy fuerte y comenzó a invadirnos las tierras. Fue la primera vez que a mi familia  tocó librar una batalla muy fuerte y la ganamos. Con trabajo, con documentos, pero ganamos. En 1989 tuve la segunda invasión, la que me convirtió en dirigente ganadero, gremial. Son situaciones complicadas donde te toca palpar la miseria humana de los políticos que explotan a la gente, la ponen como carne de cañón, le hacen promesas y ofertas engañosas para llevarlos a las fincas y allí los convencen de que quienes producimos somos malos, que los empresarios somos mala gente y de esa manera llenan de odio el corazón de la gente. Sobre esa historia torcida cabalgó Hugo Chávez.

_  Suena como traición a la propia reforma agraria, ¿no?

_  Así mismo es, porque la reforma agraria pudo tener sus deficiencias pues no se adecuó a los nuevos tiempos, pero las cosas buenas que tenía Chávez las destruyó.

_  ¿Cómo cuáles?

_  En la reforma agraria se reconocía como objeto de perfecta propiedad a diez años de posesión pacífica e ininterrumpida en cumplimiento de función social de la tierra. Estaba establecido en la reforma agraria nacional. Chávez se metió a la gente en el bolsillo a base de mentiras y manipulaciones. Una vez, en un acto en la Sala Uno de Parque Central dijo que no hacía falta tanta “leguleyería jurídica”, con lo que se ganó el afecto de muchos ganaderos en su campaña. Se dejaron engañar. Decía: “Aquí no hay comunismo, todo el que tenga un pedazo de tierra se la voy a legalizar y es de él, aquí no se va a expropiar a nadie”. Pura oferta engañosa. En 1999 se promulga la Ley de Tierras y salimos por todo el país explicándole a la gente que era un instrumento político perverso que solapaba contenidos muy perjudiciales.

_ ¿Recuerdas algo en concreto?

_  Había cosas buenas en esa ley. Un artículo hablaba de fincas susceptibles de ser mejorables, fincas improductivas y fincas productivas  a las cuales se debía dotar de un título de certeza de propiedad con productividad pero jamás se dio nada de eso. Además, la ley decía que debía crearse para tal fin, en primer lugar, un desarrollo legislativo que lo facilitara en un marco legal. Jamás se hizo. Además, establecía la creación de tribunales para procedimientos exclusivamente agrarios en función de resolver el problema de la tierra. Jamás se crearon. En su lugar, llegaron  los fundos zamoranos, los cultivos organopónicos que sembrarían lechuga en la Plaza Venezuela, los gallineros verticales y la expropiación masiva y arbitraria de fincas en todo el país. Primero, tierras improductivas y, como no fueron capaces de hacerlas productivas, se abalanzaron sobre las que estaban en plena producción, y las quebraron.

_  ¿Te quitaron alguna?

_  Claro. Una muy productiva, nivelada con rayos laser.

 PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

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“Tenemos deficiencia en todos los rubros de agricultura vegetal”.

_  ¿Cuál es el saldo de todo eso?

_  La hambruna que estamos padeciendo. Cinco millones de hectáreas expropiadas que dejaron de producir la comida, no sólo de los venezolanos, sino aquello que exportábamos. A las islas del Caribe se le exportó comida. Muchísimas veces hubo asistencia de Venezuela a Colombia y el excedente de arroz que producía mi estado Portuguesa, “el granero de Venezuela”,  iba fuera del país. Hoy, lamentablemente, no producimos ni el consumo del propio Estado. ¡Estamos importando! Tenemos deficiencia en todos los rubros de agricultura vegetal. En ganadería aportábamos el 65% y hasta el 70% del consumo de carne en Venezuela. Ahora producimos escasamente entre un 45% y 50%.

_ ¿Cómo se explican los altos costos en este momento?

_  La divisa en primer lugar. Los costos de producción, todo en dólar libre, maquinaria, insumo, repuestos. Los agroquímicos que nos financiaba AgroiIsleña en un 85%, todo eso dejó de existir. Lo que queda de ella en manos del gobierno, vende a los productores por la puerta de atrás y forma parte del bachaqueo del agroinsumo venezolano. Nos revientan a todos con esos precios. No existe suficiente producción de insumos metalúrgicos y metalmecánicos, todo tiene que ver con Brasil, México y EEUU, pero el gobierno pretende que vendamos productos baratos cuando no es nada barato producirlos. Nadie puede vender a pérdida y los costos de producción son sumamente elevados.

_  ¿Qué pasará con nuestro campo?

_  Hay un problema adicional: no tenemos relevo quienes estamos dedicados a esto.  Es grave el déficit de operarios. Hasta mi generación fuimos al campo y nos enamoramos del trabajo. Pero entre la gente que tiene hoy 30 o 40 años, casi  nadie está en la actividad por falta de seguridad,  falta de rentabilidad, falta de producción y productividad. Nadie los llevó y tampoco  era atractivo para ellos. Yo trabajo 12 horas diarias y el esfuerzo físico no se corresponde con lo que llega como retribución. Yo nací entre tetas de vacas, patas de toro y tractores, pero eso de fajarte en el campo venezolano de hoy, romperte el alma y destrozar los carros en carreteras en mal estado, mira, no todo el mundo lo soporta. Pero crecí allí y allí me quedo. No concibo mi vida fuera de la ganadería.

_  Pasaste un tiempo muy cruel durante el secuestro de tu padre. ¿Quién te asistió?

_  Henry López Sisco. Le estaré agradecido eternamente. Hasta el mes sexto estuve solo, intentando negociar con guerrilleros que llegaban desde Apure. Luego entró el Comisario López Sisco. Sin él, muchos de quienes sufrimos secuestros de familiares habríamos corrido la triste historia de haber sido extorsionados o nuestros parientes nunca habrían salido con vida del trance. La inteligencia, la audacia y la pericia de su investigación sobre el movimiento de la guerrilla nos permitió saber con certeza cómo negociar, con quien hacerlo y evitar que nos robaran.  La victima está en vilo siempre, pero el momento crítico es el de la entrega del dinero pues tú no sabes si te interceptan, si alguien está metido en el tema porque otro te vendió…es complicadísimo. Hoy, puedo decir qué no hacer, pero no sabría recomendar qué hacer pues cada secuestro tiene su particularidad. Esdelicado. Luego me intentaron secuestrar dos veces.

_ ¿Te anima la notica del acuerdo de paz en Colombia? 

_ Me asusta que las FARC no hagan total entrega de armas. Tengo mis reservas de que eso sea una mentira y que la guerrilla permanezca armada. Conozco bien el tema. Luego de todo lo que me pasó,en Fedenaga me especialicé en seguridad y hasta fui a la OEA. Tuve tres minutos de intervención en la CIDH.

_  ¿Qué aspirarías si pudieras gobernar en Portuguesa y en Venezuela tuviéramos un nuevo gobierno?

_  De haber un gobierno democrático, de concertación nacional, donde todas las fuerzas confluyan y se entienda que en el siglo XXI no hay espacio para las ideologías porque en Economía no hay ideologías, ni de izquierda ni de derecha, otro gallo cantará. El mundo moderno habla de organización, de educación, de planificación, de infraestructura, de producción y de productividad. Sin desarrollo educacional y económico no hay calidad de vida y eso pasa por entender que los ricos no son malos y que no puedes tirarles una maceta como hizo este gobierno a quienes producimos.

@jralfayomega

 

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