JAMES, JUGADOR DE MOMENTOS

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ORFEO SUÁREZ

James tiene una virtud que a la vez es un problema: es un futbolista de momentos. En la medida en que los partidos se reducen a instantes en los que se deciden, y el disputado en Cornellà es un excelente ejemplo, con un primer gol de la nada, aumenta su importancia. Pero cuando el entrenador se plantea la continuidad del juego, el dominio, el colombiano pierde enteros. Zidane ha dicho siempre que quiere lo segundo, ser protagonista, aunque la naturaleza de sus futbolistas le contradiga, porque son los ideales para la contra. Ahora que hasta Luis Enrique dice que la posesión no le importa, ya no es pecado.

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El colombiano ha acabado por quedarse en tierra de nadie. Ni posee la jerarquía de la BBC, ni tiene hábitos para hacerse un sitio en el centro campo, anclado por Casemiro y manejado por Modric y Kroos. A Isco, sustituto de James en Cornellà, le ha pasado algo parecido. La mano de Zidane debe hacer que se sientan partícipes, pero es muy complicado para jugadores instalados en la platea internacional. James pasa de ser un ídolo de masas en Colombia, el referente de su selección, a un suplente en el Madrid. Al malagueño se le escapan trenes, entre ellos, el de la selección. Mal asunto. La adaptación a ese rol es mucho más sencilla para Lucas Vázquez o Marcos Asensio, aunque habrá que ver si también lo es paraMorata, que vuelve al Madrid con el mismo rango que James.

En Cornellà, James apareció con un ‘caño’ y un disparo que sorprendió a Diego López, después de un primer tiempo romo, mejor por parte del Espanyol en lo que tenía que hacer, que era jugar desde la inferioridad, con presión y sin dejar espacios. Después del descanso, la acción de Benzema fue como el descabello.Quique Sánchez Flores sabe de esto, aunque no siempre haya sabido explicarlo, comunicarlo. El colegiado Hernández Hernández tampoco estuvo fino con los locales.

El colombiano fue titular por primera vez desde la penúltima jornada de la pasada temporada, y ello se debía a las ausencias de Cristiano y Bale. La temporada es larga para el Madrid, con un Mundialito en Japón de propina, pero todo indica que James volverá a serlo únicamente cuando lo manden las circunstancias. Si es capaz de aceptarlo, tiene cosas que decir y que ganar. La pasada temporada no lo hizo. Estuvo irrespetuoso con Rafa Benítez, aunque no fue el único en el Bernabéu, y la realidad es que con la llegada de Zidane regresó al mismo lugar: el banquillo. La autoridad del francés siempre fue diferente, por su pasado, pero después de la Undécima, es intocable.

@ORFEOSUAREZ

Tomado de El Mundo Espana

 
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