ACUERDOS DE PAZ EN COLOMBIA:
UN PELIGRO QUE CONTINUA LATENTE

farc-santos-castro-pred

N.R. Este medular artículo de Elizabeth Burgos, (publicado antes de celebrarse el plebiscito colombiano), lleva a no menos de dos conclusiones:

1) El inesperado triunfo del NO salvó a Colombia de lo que habría sido un trágico error histórico.

2) Cuba y las FARC, junto al régimen venezolano, han sido los grandes derrotados.

—————————————————————————————————————————

La firma de los acuerdos de paz de las FARC con el gobierno colombiano tras de 4 años de negociaciones en La Habana, me trae a la memoria el recuerdo de una entrevista que sostuve en San Vicente del Caguán a principios del año 2000, con dos miembros del secretariado de las FARC: Iván Ríos y Simón Trinidad.

Iván Ríos fue asesinado por su guardaespaldas en marzo 2008 y Simón Trinidad fue capturado en enero 2004 en territorio ecuatoriano, y extraditado a EE. UU. en donde purga una larga pena de prisión.

En aquella ocasión, estando las FARC en pleno proceso de diálogos de la paz con el gobierno de Andrés Pastrana, (1998-2000), ambos dirigentes me dijeron que nunca iban a negociar porque tras tantos años de lucha “no iban a caer en la misma trampa en la que cayeron los centroamericanos, los cuales llevaron a cabo una larga guerra y no lograron la realización de su proyecto de cambio social”. El segundo punto fue el de las plantaciones de coca y de su comercialización. Dado que las poblaciones campesinas que vivían en las zonas sometidas por las FARC cultivaban la hoja de coca y la comercializaban, (de hecho, según ellos “ya 30% de la selva había sido talada y desaparecido”) la solución del problema del comercio ilícito de estupefacientes, sólo tratando con las FARC podía tener solución.

El tercer elemento, es el que acabo de leer en un muy interesante reportaje de Jon Lee Anderson, publicado en el The New Yorker con fecha 3 de octubre, “A New Cuba. President Obama’s plan normalized relations. It may also transform the nation”. El reportaje es un relato muy pormenorizada de boca del Presidente Obama sobre el proceso sutil y complejo emprendido por Washington que culminó en restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre EE.UU. y Cuba, interrumpidas desde hacía más medio siglo.

farc-santos-castro

Las revelaciones de Obama

Traer a colación este elemento se debe a que Obama le revela a Anderson, – seguramente informado de las buenas relaciones del presidente Juan Manuel Santos con Raúl Castro-, que durante la VI Cumbre de Las Américas celebrada en Cartagena en 2012, y seguramente aprovechando la ausencia del turbulento Hugo Chávez, sostuvo una reunión privada en la Casa Presidencial de Huéspedes con Juan Manuel Santos para pedirle lo ayudara a abrir una vía de comunicación con Raúl Castro.

En las semanas siguientes, Santos sirvió de intermediario en el envío de mensajes discretos entre ambos presidentes. La intervención del Papa Francisco en ese proceso, contrariamente a la versión que ha circulado, vino después. La preferencia del general Raúl Castro por Santos como mensajero suscita interrogantes que no es el momento de tratar aquí. Pero no es un detalle banal. Es un tema que interesará a los historiadores cuando investiguen el contexto en el que se originaron los acontecimientos que, indudablemente, esperan a Colombia a partir del ingreso de las FARC a la vida política legal.

Santos y Uribe

En todo caso, la versión que circula de una Colombia dividida entre los que quieren la paz y los que quieren la guerra, en particular se cita al ex presidente Álvaro Uribe, no se ciñe a la verdad. Todos están por la paz.

Los que votarán por el “No” en el plebiscito que se celebrará el 2 de octubre, es porque no están de acuerdo con algunos puntos cruciales del documento que se firmó este 28 de septiembre. Documento de casi 300 páginas que contiene, según los partidarios del “No”, mucha habilidad política que enmascara los verdaderos objetivos de las FARC que han comprendido que ha llegado el momento de abandonar “el monte” y convertirse en políticos urbanos sin abandonar sus objetivos. Se trataría de agregar una forma más a la combinación de formas de lucha que adoptan los revolucionarios para alcanzar su meta. Los del “No” ven ese documento, un programa que implantará un gobierno de corte comunista. De hecho, esos acuerdos llamados de paz, significan un “salto cualitativo hacia los objetivos superiores”.

La miopía del generalato colombiano

Según el coronel (r) Luís Alberto Villamarín, estudioso del tema desde una perspectiva militar, que dada la traición colombiana del empleo de la violencia y las concesiones en asuntos agropecuarios otorgadas a las FARC, pronto surgirán fuerzas ilegales financiadas por terratenientes afectados que desatarán peores oleadas de violencia que las ya conocidas.

El coronel Villamarín, pone en guardia acerca de la falta de preparación de las Fuerzas Armadas para hacerle frente a esas “Guerras venideras”. El arte militar exige previsión y el panorama que él avizora no es nada alentador: “se repetirán ciclos de nexos con grupos ilegales, mal manejo de contradicciones profesionales en el ámbito operacional, y más oficiales de altísimo nivel con escasa o nula capacidad para entender la intención estratégica del adversario como se evidencia del pobre papel de los generales Mora yFlórez o de la miopía y sumisión frente a Santos por parte del general Rodríguez actual Comandante General de las Fuerzas Militares”.

La postura de las FARC parece darle la razón alcoronel Villamarín. Los comandantes reiteran que ellos no han cambiado de perspectiva, “nadie ha renunciado a sus ideas”. Un grupo que ha cometido tantos crímenes, cuya trayectoria criminal no la pueden disimular, que ha practicado los métodos de guerra más sucios que se han visto en los últimos tiempos, no manifiestan el más mínimo deseo de cambiar de ideas, es normal que la gente que reflexiona, muestre inquietud.

Como bien lo apunta el periodista Eduardo Mackenzie, el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño alias “Timochenko”, en lugar de decir “pido perdón a todas las víctimas del conflicto”, dijo: “Ofrezco perdón a todas las víctimas del conflicto”. Es la típica instrumentalización taimada del lenguaje, en la que han sido siempre maestros los comunistas. Al “ofrecer perdón” Timochenko está diciendo que él perdona a sus víctimas por lo que éstas le hicieron a las FARC.

El papel más que ambiguo que ha jugado Juan Manuel Santos durante todo el período habanero de las conversaciones de paz, tuvo su clímax en la aceptación de firmar el acuerdo de “paz” con un artefacto llamado un “balfrago”, una pluma adaptada a partir de una bala usada en la guerra. “Lo simbólico también cuenta” como dijera un poeta. La aceptación de ese símbolo enun momento de solemnidad histórica como ese, muestraal presidente colombiano como un ser pueril oinconsciente, o, tan identificado con los comandantesque esa “pluma/bala, es para él símbolo del momento.

El caso de Venezuela

La dilación del gobierno de Maduro en relación al referendo, etc., – está en relación directa con el referendo de Colombia. Para Cuba, se trata de ganar tiempo, para proceder a reorganizar el protectorado de Venezuela. Por el momento, la prioridades sentar las bases del plan FARC en Colombia. Una mirada superficial demuestra que las FARC son gente más serias y estructuradas que los bolivarianos venezolanos. Y tratándose de un éxito diplomático cubano, el mayor que han tenido en el continente, es normal que le den la prioridad.

Artículo publicado por la revista Zeta el 30-09-16, o sea, dos días antes de celebrarse el referéndum.

 
Elizabeth BurgosElizabeth Burgos

Artículos relacionados

Deja un comentario

Top