Entre el debate político…

cne

harina-pan

…y la angustia social

LAS VELAS QUE SON

Todo parece indicar que los partidos de la oposición lograran superar las barreras y obstáculos que el CNE oficialista puso de manera caprichosa y abusiva para evitar que se validaran.

No hay duda que la vanguardia opositora, los militantes de los partidos y los que están permanentemente ocupados en la política se han movilizado y que en este segmento de la sociedad las fuerzas están relativamente intactas y se han sobrepuesto a las vacilaciones de la oposición y su dirección.

A nuestro juicio, la única asignatura pendiente de las fuerzas democráticas venezolanas es su vinculación con las luchas sociales del pueblo. También sobre esto hemos escrito en anteriores oportunidades.

Desgraciadamente, desde la exitosa campaña electoral que nos llevó a la victoria del 6D, la oposición ha abandonado el discurso social y se ha centrado solo en la agenda política. El revocatorio, la salida de Maduro, la Carta Democrática, Almagro, la revalidación, las candidaturas etc. Todas cosas importantes pero que no deberían ser el centro del accionar político. Mientras tanto, la gente sigue padeciendo. Los CLAP no resuelven los problemas de nuestros compatriotas mas pobres. Apenas el sábado centenares de manifestantes trancaron la autopista a Pto. Cabello exigiendo les entregaran las cajas que ya habían pagado. El show de las panaderías ha pasado desapercibido con el gobierno copando la escena.

Es bueno recordar que ningún cambio importante de la historia de la humanidad se ha hecho ignorando la situación social de las mayorías. Hay gente que cree ingenuamente que en la Revolución Francesa, por tomar un ejemplo, los sans culottes de Paris salieron a la calle con las banderas de Igualdad, Fraternidad y Libertad. Pues no fue así, salieron porque se había acabado el pan y el hambre se cernía sobre sus familias. Fue la vanguardia política la que hizo enfocar la lucha contra la monarquía y que hizo llegar las masas a Versalles para centrar la responsabilidad en el Rey.

Ya sabemos que la unidad opositora venezolana no es homogénea, que en su interior anidan diferencias importantes, pero justamente por no ser todos iguales es por lo que debe abrirse un debate que culmine en una estrategia y una táctica común para enfrentar a un gobierno que esta pronto a hundirse en el subsuelo de la impopularidad.

Lo repetimos de nuevo. Para provocar la salida de esta pesadilla solo hace falta una dirección confiable y creíble de la oposición, una política común y coherente afincada en las necesidades apremiantes de los ciudadanos. Lo otro, la impopularidad de gobierno, su incapacidad de resolver los problemas del país, ya existe y es evidente para los venezolanos.

La tarea es compleja, pero el viento sopla a favor de la democracia. Solo hay que izar las velas que son.

 

 
Julio Castillo SagarzazuJulio Castillo Sagarzazu

Artículos relacionados

Deja un comentario

Top [GTranslate]