JAMES RODRIGUEZ, EL GALÁCTICO DEL MADRID B

El colombiano se reivindica en los dos últimos meses y pelea por recuperar la categoría de estrella con la que llegó al club de Chamartín en 2014 pese a su incierto futuro

Pablo Pèrez

 James Rodríguez pasaba en Colombia los días posteriores al Mundial de 2014 esperando una llamada de su representante, Jorge Mendes, que le confirmara su fichaje por el Real Madrid. El máximo goleador y gran sensación de la cita de Brasil estaba a un paso de abandonar el Mónaco para cumplir su deseo de jugar de blanco. Una de aquellas noches de espera en Medellín, James acudió al restaurante El Cielo para cenar con el chef Juan Manuel Barrientos. Allí, mientras le confesaba a su amigo y al hermano de éste que sería jugador del Real Madrid en cuanto el club de Chamartín cerrara la venta de Ángel Di María, le sonó el teléfono. Era Florentino Pérez. James descolgó, atendió al presidente blanco y al finalizar la llamada anunció a sus acompañantes la buena nueva: “Me voy al Real”. Fichado a cambio de 80 millones en julio de 2014, el talentoso mediapunta estaba llamado a ser una de las referencias en el ataque del Madrid. Casi tres años después, James pelea por recuperar su categoría y evitar una más que posible salida este verano como el galáctico del denominado Madrid B.

Rodeado de Morata, Lucas, Asensio e Isco, James está recuperando su mejor fútbol. Discutido en el último año y medio, el mediapunta se acerca a la versión que mostró en su primera temporada en el Madrid, en la que deslumbró de la mano de Carlo Ancelotti con 17 goles y 18 asistencias. Pese a todas las dudas en torno a su rendimiento, James registra unos números superiores a algunos de sus compañeros, muchos de ellos titulares para Zidane. El colombiano es el jugador del Madrid que mejor promedio tiene de asistencias con 0,68 pases de gol cada 90 minutos, el doble que jugadores como Kroos (0,38), Marcelo (0,30) e Isco (0,33). Además, es el cuarto en la lista de goleadores (un gol cada 180 minutos), solo por detrás de Morata, Cristiano y Benzema, y quinto en la de mejores pasadores.

Mejora desde marzo

Unos registros que James está pulverizando desde el mes de marzo. El mediapunta está alcanzado sus máximos picos desde que Zidane ha consolidado las rotaciones y ha dado al colombiano más minutos y más titularidades. Junto a jugadores técnicos que bucan la asociación y cuidan el balón, y jugando con regularidad, James está impulsando y consolidando su rendimiento: golea más, genera más ocasiones, pasa mejor, recupera y regatea el doble y asiste igual. Como ejemplo, sus cifras goleadoras. Si en los primeros seis meses de temporada tan solo anotó un tanto en Liga y Champions, en los últimos dos ya suma cinco.

Pero a James, al igual que a sus compañeros en la retaguardia, no le han servido sus buenas actuaciones individuales y colectivas para subir de rango en la plantilla de Zidane. Solo las continuas lesiones de Gareth Bale le han abierto la puerta del once titular en alguno de los partidos importantes. James no jugó ni un minuto en el derbi liguero en el Bernabéu (1-1) y participó, con gol incluido, en los últimos ocho del clásico. En Champions, siete minutos en cuartos de final y, de momento, ninguno en semifinales. En total, 15 minutos de 480 posibles en los cinco encuentros de mayor peso en el tramo decisivo del año.

Con contrato hasta junio de 2020, su futuro parece lejos del Real Madrid. Indeciso en sus declaraciones en lo que va de temporada, el colombiano es el primero en la lista para salir en caso de que el Madrid apostara por fichar un volante o un extremo. Uno de los jugadores que aspira a recoger el 10 de James es el jugador del Chelsea Eden Hazard, quien antes de la explosión de Asensio era una de las prioridades para reforzar la plantilla de Zinedine Zidane.

James, tasado en una cifra cercana a los 60 millones, podría encontrar cobijo en el propio Chelsea de Antonio Conte o en la Juventus, equipo que ya el pasado verano mostró interés en su contratación. Hasta entonces, James, el galáctico del Madrid B, tratará de seguir reivindicando su categoría de estrella de un equipo A. Su doblete ante el Granada lo demuestra.

 

Tomado de El PaísDeportes

 

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