Entre el plebiscito como elección…

 

…y el plebiscito como herramienta de movilización

DOS REALIDADES*

La democracia dejo de existir en Venezuela, vivimos sometidos a una dictadura, pero los factores representativos de la sociedad siguen aferrados a herramientas que hoy no existen, y tratan de curar un cáncer con un remedio para la tos.

En las últimas 24 horas, he leído y escuchado, a algunos intelectuales, rectores universitarios, políticos, etc. argumentar sobre la necesidad de bajar la intensidad de la protesta de calle para favorecer una consulta popular promovida por la AN y los factores que defendemos la constitución, esto según su punto de vista, para facilitar la logística y detalles organizativos, otros incluso hablan de permitir unos días de celebración para nosotros y meditación para el adversario post 16j. Es decir sacrificar la manifestación de descontento de calle por el pre y post consulta popular.

Olvidan que la dictadura menosprecia la participación y el valor de las decisiones soberanas, al punto que desacata a nuestra AN, desconoce a algunos de nuestros diputados y las leyes que se originan del parlamento, nos negaron la posibilidad de revocar, nos negaron el derecho a elegir gobernadores etc.

La consulta del 16J no debe venderse como la herramienta para decirle algo a la dictadura, la dictadura sabe que no tiene apoyo popular, por eso destruyó la democracia. El 16J es la herramienta que entre todos acordamos para comprometer a más gente con la protesta en la calle y legitimar sus objetivos con el respaldo y la decisión de la mayoría que somos.

La consulta es un mecanismo para fortalecer la protesta y sumar más calle y nunca debe ser la excusa para pausarla o ablandarla.

Después del 16J está planteado por la dictadura el 30j y nosotros tenemos la obligación de impedir está última, y debemos hacerlo como se enfrentan las dictaduras, con calle, protesta firme, gente valiente y dispuesta a sacrificar la normalidad, normalidad que no puede existir mientras no seamos libres.

La resistencia civil es efectiva cuando incluye desafío a la dictadura, desconocimiento de los usurpadores y desobediencia a lo injusto. Si el adversario empieza a ceder nuestra obligación es seguir presionando, sobre todo cuando muestra señas de querer negociar, porque cuando se lucha contra la dictadura, la única negociación aceptable son los términos de su rendición.

Hoy desarrollaremos una protesta, un trancazo nacional por 10 horas y el próximo domingo 16J, fortaleceremos nuestra protesta sumando legitimidad y apoyo soberano a nuestros objetivos con +10 millones de manifestaciones de voluntad en una consulta popular que marcará el inicio de nuestra etapa definitiva.

 

 

*Fragmento

 
Julio César RivasJulio César Rivas

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