LA CALLE, LA CALLE, LA CALLE

La salida de Leopoldo López de Ramo Verde es uno de esos prodigios que la calle ha obrado y, ¡OJO!, que va a seguir obrando.

Las mentes afiebradas, ociosas y aquellos que padecen del síndrome de Estocolmo, piensan que cada cosa buena que nos ocurre es una trampa del gobierno, se empeñan en fabricar fantasiosas y hasta oscuras explicaciones para lo que es claro como el agua de rocío. El régimen está disolviéndose y tomo y tomará medidas similares en las próximas horas.

Si a algo se parecen hoy en día Miraflores y Fuerte Tiuna es a un manicomio con los médicos y enfermeras en huelga. Las decisiones son todas decisiones de crisis. Tomadas por Maduro sin consultar a Diosdado, tomadas por Cilia, sin consultar a Delcy, tomadas por Padrino sin consultar con el Alto Mando. Nicolás se ha ido por horas a Cuba a rendir cuentas a Raúl y a enterarlo del despelote. Como también dijimos la semana pasada, la rampa 4 está en el centro de las disputas y como las mafias discuten con la pistola sobre la mesa, cualquier cosa puede pasar. Dicen que cuando Franco murió dejó “todo atado y bien atado”, estos no podrán hacer lo mismo. El Titanic se está hundiendo y nadie quiere formar parte de la orquesta que toco hasta el final. Todos quieren montarse en el primer bote y como, en aquel barco, aquí tampoco hay botes para tanta gente.

Al gobierno le salió el muerto con la sentencia del TSJ anulando a la Asamblea Nacional. Allí comenzó todo. Los venezolanos, hastiados por la escasez, la inflación, la inseguridad nos llevó a tomar las calles. Ese día los ciudadanos pasamos el suiche que nos hizo ver que las calamidades que padecíamos solo serían superadas si cambiábamos de gobierno.

Con la gente en la calle protestando, Maduro se jugó de nuevo la carta de la negociación y envió a Zapatero por enésima vez a ofrecer las elecciones regionales a la oposición. Tibisay fijó la fecha. Los gobernadores oficialistas descubrieron que quería salvarse solo. Es allí cuando tomó la decisión, asesorado por el gordo infame, de lanzar la Constituyente.

Una huida hacia adelante. Su peor error. Perdió decenas de apoyos internacionales y la comunidad de naciones se tomó en serio lo que los venezolanos decíamos hace tiempo: Esto es una dictadura. Y para completar, partieron sus filas definitivamente en dos: el Madurismo y el chavismo crítico.

Como todas las crisis y las guerras, esto terminará en una mesa de negociación. Allí estarán representantes del gobierno y la oposición y previsiblemente de Cuba, de Estados Unidos, de Colombia y quizás España por el rol jugado por Zapatero y Felipe González. Todo lo ha impuesto la calle. Allí no se hablará de modus vivendi sino de transición. Los demócratas haremos nuestra exigencia de que se vayan rápido. Los del gobierno solo buscaran salvar el pellejo, los churupos, y un sitio seguro hacia donde marcharse al exilio.

Para que ese día llegue más rápido tenemos que seguir en la calle y cruzar el Rubicón del plebiscito. Debemos llevar a votar a millones de compatriotas y demostrar una vez más, al país y al mundo, que el régimen tiene que irse.

 
Julio Castillo SagarzazuJulio Castillo Sagarzazu

Artículos relacionados

Un Comentario;

  1. DANIEL CHALBAUD LANGE said:

    Julio. Excelente la descripción de tantas verdades. Las calles, al igual que la arterias y las venas en el cuerpo humano, están hechas con el propósito de unir poblaciones facilitando y agilizando el tránsito de personas y bienes necesarios para la subsistencia. Hoy, están allí a la espera de un pueblo que ya no aguanta los obstáculos que en ellas le han colocado para obligarnos ir al despeñadero. El 16 de Julio es el día del compromiso de la gran mayoría del pueblo venezolano, para decirle, a quienes pretenden adueñarse del país, que las calles venezolanas, como parte del espacio geográfico venezolano, deben ser una zona de Paz, y no podrán ser jamás cedidas, traspasadas, arrendadas, ni en forma alguna enajenadas, ni aun temporal o parcialmente, a Estados extranjeros u organizaciones con fines delictivos.
    Las calles venezolanas, desde la colonización, se han construido con la sangre, el sudor y las lágrimas de millones de venezolanos, desde los precursores de nuestra nacionalidad hasta los jóvenes que, desde hace un centenar de días, le dieron pinceladas con su sangre luchando por la libertad y la paz.
    Por las calles venezolanas solo LA DEMOCRACIA, tiene permiso para transitar libremente.
    Daniel Chalbaud lange. 14.07.2017

*

Top