JAIME BAYLY ENTREVISTA A HENRIQUE SALAS RÖMER

“Tal como en Kuwait tras la invasión iraquí, en Venezuela se justifica plenamente la intervención de un ejército de liberación”

“Más que un problema venezolano, que lo es y es gravísimo y tiene consecuencias humanitarias terribles, Venezuela es una bomba de tiempo para todo el hemisferio”, señaló esta semana Henrique Salas Römer, ex candidato presidencial y fundador de la Asociación de Gobernadores de Venezuela.

Salas Römer piensa que la MUD ha sido una magnifica herramienta electoral, pero en términos estratégicos se ha convertido en parte del problema, ayudando a mantener la ficción de que se trata de una lucha entre democracia y dictadura, cuando en verdad somos un país invadido.

A continuación, la transcripción editada de la entrevista realizada por el prestigioso periodista Jaime Bayly a Henrique Salas Römer en la Mega TV

Jaime Bayly: Esta noche tenemos a Don Henrique Salas Römer, un gran político, legendario político venezolano. Un político decente, honorable, lúcido, que fue candidato presidencial en el año 98 y perdió desdichadamente con el golpista Chávez. Un aplauso para Henrique Salas Römer por favor, Bienvenido.

JB: Usted, mirando atrás a aquella elección del año 98 ¿cree que habría sido posible, evitable el triunfo de Chávez? ¿Habría sido posible ganarle a Chávez? ¿Cometió usted algún error que permitió el triunfo de Chávez o estaba todo escrito en el destino?

Henrique Salas Römer: Errores cometemos todos, pero, a decir verdad, Chávez en aquel momento era derrotable. Treinta días antes – varias encuestas lo corroboran- lo habíamos alcanzado y, de hecho, pasado adelante por uno o dos puntos, y quedaba aun un mes por recorrer. Lo que ocurrió fue consecuencia de una hábil manipulación mediática, de una emboscada.

Me explico, a los candidatos presidenciales de AD y Copei les iba muy mal. Tanto que de común acuerdo decidieron adelantar un mes la elección del nuevo parlamento y de las gobernaciones. Temían que la polarización barriera a sus candidatos al Congreso y en los diferentes estados. Una vez realizada la consulta, a comienzos de noviembre, y siendo que AD, al igual que la alianza que respaldaba a Chávez, habían obtenido siete gobernaciones, mientras yo, como candidato independiente, solo podía mostrar una, la ganada por mi hijo, quien había sido electo para sucederme. El hecho es que determinados factores económicos y mediáticos, sobre todo mediáticos, fabricaron una matriz de opinión según la cual la confrontación final sería entre los dos “grandes ganadores” Hugo Chavez y el candidato de la vieja guardia, Luis Alfaro Ucero, a quien, en el aquel momento justificadamente o no, se le consideraba anatema a cualquier posibilidad de progreso. Al descartar mediáticamente mi candidatura, en apenas dos semanas lograron el “milagro” de quitarme 13% de los votos y esos votos, como era de espera, en un país que aspiraba a un cambio, migraron hacia Chávez.

JB: ¿Algunos de sus amigos, o conocidos, o incluso parientes votaron por Chávez?

HSR: Probablemente. Hay que comprender que había temor… yo creo, es una hipótesis personal, que cuando ocurre un sacudón como el que ocurrió en Estados Unidos con el colapso de la vivienda en 2008 y, en Venezuela, con el Caracazo en 1989, pervive -aun cuando la situación económica o política se haya superado- un temor latente, y en aquel momento, en 1998,la gente aun culpaba a Acción Democrática y a Copei,pero sobre todo a Acción Democrática, del deterioro que había generado el sacudón, y buscaba elegir a alguien que representara una realidad distinta.

JB: Cuando Chávez asume en enero de 1999, ¿Usted imaginó que la crisis iba a llegar a los extremos a que ha llegado hoy septiembre de 2017?

HSR: Yo sabía y lo dije así que quien ganara la elección marcaría el futuro de Venezuela por los próximos quince años. Eso lo expresé en el Ateneo de Caracas, en noviembre de 1998

JB: ¿Y usted sabía que Chávez iba a destruir la democracia?

HSR: A eso iba. No, jamás me podía imaginar que se pudiera llegar a este extremo. De hecho, no creo que esa fuera de inicio su intención, hasta que cayó presa de la seducción de Fidel Castro a quien le entregó la riqueza venezolana e incluso la soberanía del país.

JB: Porque en efecto Fidel Castro sedujo, colonizó mentalmente a Chávez y, entretanto a Chávez no se le daba visa para entrar a este país. Lo recuerdo porque yo lo entrevisté, él quería venir y le negaban la entrada a Estados Unidos lo cual le sembró un rencor contra este país y entonces él se entregó a los brazos de Fidel, quizá fue un error de los americanos, pero digamos cuando ganó Chávez había la expectativa, la esperanza de que él iba a ser de izquierda moderada, socialdemócrata, un poco el discurso de su campaña. ¿Qué lo radicalizó hacia la izquierda en su opinión Don Henrique?

HSR: Realmente no se radicalizó, se sumó a los planes de Fidel. Ese cambio de dirección se materializa el 14 de diciembre del 2004, luego del referéndum revocatorio que perdió. Sin embargo, el proceso se había iniciado antes, con la intentona de 2002, en la cual quiero precisar que no participaron los partidos democráticos venezolanos. Fue una cosa armada por otros factores.

JB: ¿Usted no estaba enterado?

HSR: Por supuesto que no, ni lo estaban los partidos. Lo puedo afirmar porque en aquel momento se reunían semanalmente en mi oficina. Había un sentimiento compartido de que los partidos habían desaparecido y se sentía la obligación de recuperar su vigencia… y me habían pedido a mí que sirviera de anfitrión para que se produjera el reencuentro.

JB: Y por qué fracasó, perdóname que lo interrumpa, esa intentona del 2002 ¿por qué si ya lo había metido en prisión?

HSR: Porque no había un líder.

JB: ¿Le ofrecieron a usted ser el líder?

HSR: No, no. Nosotros no estábamos enterados de lo que estaba ocurriendo.

JB: ¿Era un golpe de estado técnicamente?

HSR: Realmente se califica como golpe de estado el hecho de que Pedro Carmona, un buen hombre por lo demás, obnubilado por las circunstancias, decidió auto juramentarse, en lugar de hacerlo ante el Congreso. Lo otro no. Chávez de hecho renunció ante una exigencia de las fuerzas armadas y el propio ministro de la Defensa confirmó que en efecto había renunciado, cosa que posteriormente fue negado, pero realmente fue asi. Pero como no había un líder en las fuerzas armadas y no existía un liderazgo en el lado civil tampoco, aquello se complicó y factores que tenían cierta vinculación con Chávez, entre ellos el General Raúl Baduel, que ahora ha pagado con cárcel su lealtad.

JB: Increíblemente porque Baduel fue o uno de los que salvaron a Chávez en aquella ocasión.

HSR: Fue el que lo salvó.

JB: El que lo salvó y ahora está preso Baduel y su hijo, ambos. Pero usted decía que a finales del 2004 después de aquel Referendo Revocatorio, Chávez se radicaliza más a la izquierda.

HSR: No es a la izquierda, no. Lo que ocurre es que él llega a un entendimiento con Fidel y se firman dos acuerdos el 14 de diciembre de ese año. El primero, para que Venezuela asista económica y financieramente a Cuba entregándole petróleo a cambio de unos treinta mil médicos y figuras de distintos niveles que colaborarían en la conducción del país, y el segundo, firmado ese mismo día, para crear ALBA, la Alianza Bolivariana para los pueblos de América. Lo que la gente no supo entonces es que esa alianza que se iría nutriendo con la incorporación de Ecuador, de Bolivia y muchos países de Centroamérica y el Caribe, es que en esa alianza fueron incluidos Siria e Irán como miembros observadores

JB: Esto no lo tenía yo en el radar.

HSR: Y hay algo más. En el 2001, o sea tres años antes, en la Universidad de Teherán, capital de Irán, Fidel Castro había llamado a los iraníes a unirse a Cuba para destruir al imperio norteamericano. Si nos unimos, dijo, palabras más palabras menos, lograremos la victoria. El hecho es que los factores más radicales del mundo árabe querían acercar el conflicto medio oriente a las fronteras de EE.UU., Fidel Castro, había perdido el apoyo financiero al desaparecer la Unión Soviética, y había surgido la figura de Chávez, hechos que en conjunto, dieron pie a esa alianza que se concretó en lo que hoy tenemos: la bomba de tiempo en que se ha convertido Venezuela.

JB: Entonces Chávez fue un gran negocio para Fidel Castro ¿no?

HSR: Utilizó toda la riqueza venezolana, no solamente para conquistar los pueblos de América, y crear organismos que excluían a EEUU y Canadá, Alba, Unasur, Celac, sino para corromper la sociedad venezolana y corromper a  muchísimos factores externos también.

JB: ¿Usted conoció personalmente a Chávez?

HSR: Una vez

JB: ¿En qué circunstancias?

HSR: Era la convención de la radiodifusión en Barquisimeto.

JB: ¿Eran ya ambos candidatos?

HSR: En verdad éramos precandidatos porque oficialmente no había una campaña aun, y allí advertí que Chávez tenía una personalidad que conquistaba a cualquiera.

JB: Si.

HSR: Él se acercó a mí. Me explico. Él estaba de un lado del podio y yo estaba del lado opuesto, éramos como 10 candidatos y él vino especialmente a felicitarme, quiero felicitarte, me dijo, por la capacidad de la policía de Carabobo, casi me descubrieron en una ocasión, y me contó un episodio de la conjura que precedió el 4-F.

JB: Era un encantador de serpientes ¿A Maduro lo ha conocido personalmente?

HSR: No, personalmente no.

JB: ¿Que opina de Maduro?

HSR: Que es más inteligente de lo que se le atribuye y que es una persona que obedece estrictamente las órdenes de Raúl Castro. Él es un…  no quiero utilizar la palabra títere, pero es realmente el procónsul de los intereses cubanos en Venezuela.

JB: O sea que usted cree que lo que decimos que Maduro es un tonto, o un improvisado, un charlatán, nos equivocamos, que no es tan tonto como parece.

HSR: Bueno, yo creo que no es tan tonto como parece.

JB: ¿Por qué cree eso?

HSR: Porque ha conducido el proceso al pie de la letra. Por ejemplo, la habilidad que tuvo, y no sé de qué se valió, para desmontar la protesta del 2014, llevando a la Mesa de la Unidad al diálogo. Luego en 2016, cuando recurrió al Papa Francisco, y ahora, cuando después de 120 días y del sacrificio de tantos jóvenes que brindaron su vida en defensa de la libertad, y de haberse logrado en el mundo entero reunir 7.600.000 votos, llamando a desconocer por inconstitucional la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, no solamente logra la elección de esa Asamblea sino que posteriormente -luego de que el CNE convoca elecciones regionales y la Asamblea Constituyente, adelanta la fecha de su realización-logra que la Mesa de la Unidad nuevamente acepte sus condiciones, con lo cual, independientemente del criterio que en la MUD haya prevalecido, se termina de desmovilizar la calle, al igual que lo hizo en 2014 y en octubre de 2016.

JB: En su opinión ¿Maduro ha consolidado su poder después de estos meses turbulentos de protestas callejeras?

HSR: No, pero realmente Venezuela se encuentra en una situación extremadamente complicada y me gustaría abordar el tema desde un ángulo distinto, es decir, no desde el angulo de sus orígenes, sino en la realidad que tenemos, porque hay que entender que confluyen hoy en Venezuela, conviven tres tipos de luchas.

Detención del general Manuel Antonio Noriega

JB: ¿Cuáles son?

HSR: La aparente es una lucha entre democracia y dictadura y no hay duda de que las elecciones mismas dan la sensación de que haya alguna democracia. La segunda, es la presencia del crimen organizado, el mismo Hugo Chávez le permitió libertad a las Farc que manejarán el narcotráfico en Venezuela. En nuestro territorio hay no menos de 4.000 hombres de las Farc y de Venezuela salen 250 toneladas de cocaína hacia Europa y hacia los Estados Unidos, mientras un número de mafias de distintas nacionalidades operan en diferentes espacios del territorio nacional, al margen de lo cual operan también, y con libertad, diferentes manifestaciones del crimen organizado. Y luego el tercer elemento, el que yo considero el más importante y es que Venezuela es un país invadido. Los que estamos en el país sabemos que esa invasión literalmente existe, pero ni siquiera ahora, luego de que Luis Almagro, ese extraordinario demócrata sureño, lo señalara ante el senado norteamericano, se habla con claridad de este hecho. Almagro concretamente señaló que Cuba tiene un ejército de ocupación de 15.000 hombres que, sumados a los 30 mil civiles que están ejerciendo distintas obligaciones, y seguramente muchos de ellos son informantes, conforman una poderosa fuerza de ocupación. Incluso en Fuerte Tiuna, tienen todo un piso de generales cubanos, y vaya ironía, Venezuela continúa suministrando petróleo a Cuba, para que Cuba, con nuestro petróleo financie su ejército de ocupación.

Entonces, yo me pregunto, cómo se puede compaginar el crimen organizado, en un país que está literalmente invadido, con la celebración de elecciones democráticas. Te agrego, Jaime, aun cuando yo respeto muchísimo y caramba respeto la honestidad y la inteligencia de muchas personas que de la mejor buena fe hablan de elecciones en Venezuela, no puedo comprender como todavía se logra evadir el lenguaje apropiado para que se conozca y se entienda que Venezuela es un país que libra una batalla por su propia independencia, por lograr recuperar una soberanía que ha perdido. He allí el origen de las grandes contradicciones que se observan.

JB: Don Henrique usted decía que Venezuela, su país donde usted no puede vivir ahora, hace tres años y medio está exiliado en Connecticut, es un país invadido por miles de cubanos y eso es rigurosamente cierto, y entonces sí Venezuela es un país invadido por los cubanos, por los conspiradores cubanos, por los espías cubanos, que son por supuesto enemigos de la democracia y de la libertad ¿se justificaría una invasión militar de los Estados Unidos para liberar a los venezolanos?

HSR: Es que el término invasión es un término incorrecto.

JB: ¿Cuál sería el correcto?

HSR: Estados Unidos en la segunda guerra mundial fue una fuerza de liberación de Europa frente a la amenaza de Hitler; en el caso de Kuwait la Operación Tormenta del Desierto fue una fuerza de liberación para expulsar a los iraquíes que habían invadido a Kuwait; la misma avanzada sobre el canal de Panamá, el caso de Noriega, fue un esfuerzo manejado con pinzas para no causar ningún daño a la población civil, y hecho solamente para quitarle al país el yugo del General Noriega quien virtualmente manejaba un cartel de narcotráfico.

JB: Y funcionó, desde entonces Panamá es una democracia.

HSR: Cierto. Es una democracia y ha avanzado maravillosamente. Estados Unidos ha cometido errores, no hay duda. La invasión a Irak, por ejemplo, fue espantosa, fue un error gravísimo que todavía produce consecuencias sobre el orden mundial, y ha habido otros casos en los que también ha cometido errores. Allí está nuevamente el error en el uso de las palabras.  La Mesa de la Unidad ha sido un maravilloso experimento como mecanismo para unificar las fuerzas en el plano electoral, pero en el plano de la estrategia política es parte del problema.

JB: De acuerdo.

HSR: Porque no ha sabido manejarlo y ha ayudado a mantener la ficción de que vivimos en democracia cuando estamos en una dictadura, y a no darle suficiente pie al hecho de que somos un país invadido y además tomado desde muchos ángulos por el crimen organizado. Entonces el proceso que se vive en Venezuela es necesario explicarlo, al margen de lo que pueda plantear el gobierno o la Mesa de la Unidad. Se trata de un problema que afecta la seguridad del hemisferio; que más que un problema venezolano, que lo es y es gravísimo y tiene consecuencias humanitarias terribles, se trata de una bomba de tiempo para el todo hemisferio.

JB: Sí, pero si Trump lo llamara por teléfono y le preguntara con su conocimiento profundo del tema Sr. Salas Römer ¿usted me aconseja intervenir para liberar a Venezuela enviar tropas militares para liberar a Venezuela? ¿Qué le diría usted?

HSR: Yo le diría que no lo haga como Estados Unidos. Yo creo que en el continente tiene de alguna manera que configurarse una fuerza de liberación que contribuya a que los venezolanos, que bastante valor han demostrado, me refiero concretamente a estos jóvenes en la calle, a los escuderos, desafiando tanquetas militares con escudos de hoja de lata y de cartón, enfrentándose a una Guardia Nacional que salvajemente ha atacado a una protesta civil desarmada. En ese contexto, una fuerza de liberación se justifica plenamente para que estas fuerzas autóctonas del país logren imponerse.

A veces olvidamos que Venezuela es un país que a lo largo de la historia ha sido un faro luminoso de la libertad y de la independencia. Venezuela, siendo un paisito, lideró el proceso que condujo a la independencia de toda la América hispana.

JB: Seguro.

HSR: Luego, el modelo democrático iniciado con la presidencia de Rómulo Betancourt en el ‘59 tuvo un efecto modelaje sobre toda Latinoamérica, y ese país, Venezuela, que en este momento ha demostrado tanta fuerza para enfrentar el atropello militar, sin tener ningún arma para defenderse ante un gobierno cruel y despiadado, y hacer frente al ataque de la Guardia Nacional, de la Policía Bolivariana y de factores extranjeros infiltrados y uniformados como venezolanos, requiere -como ocurrió en la época de la Independencia con la Legión Británica- del apoyo de una fuerza internacional libertadora, y no solamente para ayudarnos a llevar ayuda humanitaria a un pueblo que se está muriendo de hambre y de enfermedad por falta de servicios de salud, sino también para que vuelva a surgir la patria libre, prospera e independiente que ayer lo fue; la patria soberana y el país que respete los derechos humanos, y desaparezca una vez por todas, esa amenaza que hoy representa Venezuela para el hemisferio, cuando confluye narcotráfico, el terrorismo, y una serie de factores contrarios a la tradición latinoamericana, una realidad que no puede ser superada solamente por un pueblo desarmado.

JB: Una última pregunta ¿qué consejo le daría a los líderes de la oposición que están allá, a Capriles, a Borges, a Ramos Allup entre otros?

HSR: Hay líderes muy valiosos en Venezuela, ellos y otros, gente muy joven que tiene grandes méritos, pero a veces se cometen grandes errores. Yo creo que es hora de comprender y hablarle con sinceridad al pueblo, de que esto no es una lucha entre democracia y dictadura, sino una lucha por la independencia de un país que ayer fue ejemplo para toda América y para el mundo entero, y que hoy no es soberano, y además está sometido al crimen organizado, de una manera que nunca se ha visto en el mundo entero.

JB: Gracias por venir. Ha sido un honor conocerlo y escucharlo. Un aplauso para él. Larga vida, Dios lo bendiga.

 

 

@h_salasromer

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