LOS ANTISÉPTICOS COMUNES PUEDEN ESTAR AFECTANDO NUESTRA REPRODUCCIÓN

Demuestran que un tipo de compuesto causa toxicidad reproductiva en los animales.

Sarah Romero

Los compuestos de amonio cuaternario (quats), empleados habitualmente como agentes antimicrobianos en productos domésticos comunes como enjuagues bucales, pastas dentífricas, pastillas, pulverizadores nasales, gotas para los ojos, champús, lociones, espermicidas y limpiadores domésticos, entre otros, perjudican el funcionamiento de las mitocondrias de nuestras células, las partes de la célula que convierten la glucosa en otras formas de energía química, alterando -entre otras cosas- la función reproductiva, según las conclusiones de un nuevo estudio in vitro realizado por investigadores de la Universidad de California (EE UU.).

La preocupación ante los efectos de este compuesto es tan grande que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha prohibido una de las sustancias químicas de ciertos productos y ha solicitado más información sobre otra antes de dar el siguiente paso.

Se ha demostrado que los desinfectantes que estamos aplicando sobre y en nuestros cuerpos y usando en nuestro medio, inhiben la producción de energía mitocondrial y la respuesta al estrógeno celular. Esto plantea preocupación porque la exposición a otras sustancias inhibidoras de la mitocondria, como rotenona y MPTP, se asocia con un mayor riesgo de enfermedad de Parkinson”, explica Gino Cortopassi, coautor del trabajo publicado en la revista Environmental Health Perspectives.

Los investigadores examinaron una colección de 1.600 compuestos y fármacos en uso doméstico y farmacéutico y dos formas comunes de sales de amonio cuaternario (quats) llamadas cloruro de cetilpiridinio (CPC) y cloruro de benzalconio (BAK) en tejidos humanos en condiciones de laboratorio (in vitro), descubriendo que los quats como clase, inhibían la función mitocondrial y la señalización de estrógenos (hormona sexual responsable de las características sexuales secundarias en las mujeres). Estos antimicrobianos están literalmente en casi todo. Cualquier cosa que podamos imaginarnos relativa al cuidado personal los utiliza precisamente para mantener a raya a las bacterias.

Estos efectos anti-estrogénicos vistos en las células podrían explicar la toxicidad reproductiva femenina observada en roedores, cuando hace unos años los mismos investigadores descubrieron accidentalmente que la exposición quat a través de un desinfectante de laboratorio provocó menos ciclos de celo y menor tasa de reproducción en las hembras. También encontraron un vínculo entre los quats y defectos congénitos del tubo neural en ratones y ratas.

“Debido a que la exposición a los quats también está interrumpiendo la respuesta a la hormona sexual estrógeno en las células, también podría causar daño reproductivo en animales o seres humanos”, aclara Cortopassi.

En 2016, la FDA dictaminó que los compuestos antisépticos CPC y BAK ya no eran reconocidos como seguros de cara a su uso en ciertos productos, y pidió más pruebas para determinar los riesgos de BAK.

Cortopassi expuso que es importante que su equipo lleve esta investigación al siguiente nivel en modelos animales, pues se necesitan estudios adicionales para determinar de qué forma estos químicos pueden acumularse en los tejidos con uso regular, y entender si la exposición quat afecta a la salud y la enfermedad en los seres humanos.

“Este artículo se suma al creciente número de estudios que hallan que los quats pueden no ser tan seguros como se creía anteriormente. El trabajo muestra que esta clase de sustancias químicas probablemente afecta a los sistemas vivos. Los resultados de este estudio son preocupantes porque casi todo el mundo está expuesto a quats de forma regular”, dijo el investigador Terry Hrubec, que no colaboró en el estudio.

Tomado de muyinteresante.es

 

*

Top