¡MAS CHAVISTAS QUE CHÁVEZ!

Para Venezuela lo más importante es que primero deben liberarse ustedes del yugo mental socialista y dejen de ser más chavistas que Chávez

En 1980, hace 37 años, la prensa venezolana reflejaba que: “El gobierno continúa pagando la deuda externa, a costa del sacrificio de los más pobres” era necesario para esos sectores una: “reformulación de los términos de pago de la deuda externa y una atención inmediata a los problemas del empleo y la pobreza en los sectores más afectados” (Cendes).

Pero fue Hugo Chávez quien llevó el asunto al más alto nivel a partir de 2001 explicando que: “la deuda es parte de la fórmula, una fórmula perversa, de explotación. ¡Horrorosa! (..) discurso que fue acuñando hasta explotar con las palabras: “Fidel dijo una vez: “Es una deuda eterna”, y es verdad, ¡Nunca vamos a poder pagar esa deuda y estamos sacrificando a millones de nuestros compatriotas por pagarla! (..) cada 6,3 años pagamos la deuda, pero esta carga perversa continua allí inmutable e inextinguible. Es una “deuda eterna”. Es evidente que esta deuda va mucho más allá de los normales y razonables compromisos de pago por parte de cualquier deudor y se ha convertido en un instrumento para la descapitalización de nuestros países”.

Quiso el destino, que los mismos que hablaban de reestructurar en 1980, gobernaran y duplicaran la deuda pasando de veinticuatro a cuarenta mil millones de dólares y que los segundos la triplicaran de cuarenta, a ciento cincuenta mil millones de dólares y contando…

Para mí es muy necesario continuar explicándole al lector, que el problema deriva de nuestra educación. Un lavado cerebral permanente de los comunistas desde 1958 cuando se les permitió reescribir, a su perverso modo, nuestra historia.

Así que si abrimos hoy un libro de texto oficial de Historia Contemporánea de Venezuela para el “ciclo diversificado” y no me refiero al chavista sino con el que usted estudió, no hay que esperar sino a la primera lección, donde se nos habla claramente de la injusticia, de que el primer banco nacional se encuentre en manos de un inglés, en detrimento de la mano de obra nacional, así como los problemas que ocasiona la libertad de comercio y la inconveniencia de la libertad de prensa en tan importante momento de “construcción nacional”. ¿Se acuerda?

De allí también le voy a recordar a Usted el primer examen de historia que tuvo que responder: “Explique el alumno los problemas que causó la aplicación de la Ley de Libertad de Contratos de 1834”.

Es así amigo lector, cuando usted tenía apenas 12 años, sin saber algo sobre la economía de mercado más allá de cuánto costaba un cachito en la cantina, tuvo que ponderar frente al maestro la inconveniencia de la libertad de contratos so pena de sacar malas notas, y lo obligaron a responder que la ley “retrasaba la economía nacional”, pues los que solicitaban un préstamo, ya no podían pedir que se les condonaran las deudas.

Recuérdese amigo lector del “proceso gradual de reacción en contra de la ley del 10 de abril de 1834…que según los expertos: “empobrecía al sector agrícola, dado que muchos de los terratenientes perdieron buena parte de sus posesiones producto del pago de las deudas adquiridas”, cito textualmente: “con este sistema de extremas libertades económicas”.

O sea que la culpa no era que aquellos “revolucionarios” que se endeudaban, gastaban en parrandas el dinero y no pagaban, sino que el problema es que habían “extremas libertades económicas” y eso era malo para la salud de la emergente Nación.

Era pernicioso cobrarles y los culpables no eran los irresponsables militares terratenientes, sino consecuencia de los banqueros y si, también de la libertad de prensa.

El alumno tenía que explicar, por un lado la inconveniencia de tener un Banco transnacional en manos de un inglés, que ejecutaba las fianzas cuando no se pagaba en medio de “extremas libertades económicas”, sino además cuan inconveniente era para el pobre y explotado trabajador venezolano del otro.

A los comunistas que sembraron nuestra historia de patrañas, distorsionando la realidad, les importaba poco que en aquella época no había siquiera economía y que los “deudores” no eran precisamente los trabajadores honrados, que ni siquiera sabían que existía el banco, sino aquellos militares “revolucionarios” aquel “sargentazgo” que a punta de pistola habían asaltado la economía por primera vez y desde aquel momento no volvieron a soltarla jamás.

Solo un puñado de familias militares tenían el 80% de las tierras y cuando se robaban todo a su paso, quienes tenían que pagar eran los trabajadores, en una “emergente nación” donde los ladrones locales siempre han estado protegidos, porque la culpa nunca será de ellos, sino de los banqueros extranjeros.

En fin, que es natural y hasta muchos aplauden en pleno siglo XXI leer que: “La oposición venezolana pidió al régimen chavista refinanciar la deuda” tal y como reza un artículo de Infobae en Argentina y complementa otro titular que se lee con el mismo asombro: “para no castigar a los pobres” en el ABC de Madrid. Mismo titular se puede leer en Colombia, Panamá o Estados Unidos. Como si fueran los acreedores y no el desquiciado modelo socialista del tercer mundo implementado en Venezuela, el que hoy está “castigando a los pobres”.

El liderazgo venezolano es y siempre ha sido, un maula histórico. Envalentonado para endeudarse, soberano para gastar el dinero en lujos, viajes y baratijas, para luego vociferar que es un “pobre explotado” a la hora de honrar los compromisos y obligaciones adquiridas.

Por eso es que al país no le extraña leer que en las últimas horas la oposición, propuso el: “refinanciamiento de la deuda externa. (asegurando) que esta medida permitiría un respiro a las finanzas públicas (nada menos que de las de Maduro en campaña electoral)”. O que: “Se debe refinanciar la deuda y no castigar a los venezolanos al precio de cumplirle a los bancos, a los tenedores de bonos o a la gente de Wall Street “a Maduro no le interesan los venezolanos, prefiere quedar bien con Wall Street y al costo que sea”.

Y si, en Wall Street deben estar completamente sorprendidos por la oposición. Y se preguntaran: “¿estos querrán gobernar? ¿a estos les prestaremos el día de mañana?”.

Mientras el mundo entero desconoce a la Constituyente, la oposición va a reconocerla, mientras el gobierno revolucionario explica al mundo que pagará sus compromisos, la oposición venezolana habla de incumplir y alterar jurídicamente las condiciones de deuda, de quitar y de castigar a los acreedores como si fueran especuladores y agiotistas, para que el gobierno libere los fondos y así poder continuar gobernando.

Y cuando el gobierno paga, salta la oposición a gritar que “el gobierno prefiere a la banca extranjera”. En fin, como me explicaba un conocido de la banca de inversión, es “la cosa más confusa que he visto jamás, son los mejores voceros y embajadores de Maduro”.

A mí, amigos del liderazgo opositor, no me preocupa que el gobierno tenga que gastar dieciocho mil millones de dólares en capital e intereses cada año desde 2013 a 2017.

A mí lo que ustedes me tienen que explicar es qué hicieron con los otros doscientos mil millones que ingresaron, porque les recuerdo que el barril de petróleo no está en once dólares como en 1998 y déjenme explicarles que Caldera pagaba sus deudas y en Venezuela había medicinas, alimentos y bastante “Perrarina”.

Les agradezco que dejen de culpar al acreedor y a Wall Street, cuando la culpa es del deudor y de un sistema que no funciona, una estructura de costos inviable y un modelo económico que está destruyendo la industria y la producción local. .

Para Venezuela lo más importante es que primero deben liberarse ustedes del yugo mental socialista y dejen de ser más chavistas que Chávez. Porque ese pensamiento es el verdadero causante de todos nuestros males, pero ojo, desde mucho antes que Chávez existiera en nuestras vidas.

*Editado para dar espacio a la diagramación

 

 

 

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Un Comentario;

  1. Edgard J. González said:

    El POPULISMO es ENDÉMICO y es obvio que afecta casi por igual a los lacayos del neoestalinismo representado por el fracasado y parasitario castrismo, del que reciben órdenes, y a los opositores que, mayoritariamente, se habituaron a esa aberración de que el ESTADO los mantenga, se ocupe de todo, aunque ello conduzca a una dictadura y a la quiebra del país, comenzando por su Economía (cuando los gobernantes se empeñan en gerenciar, lo que siempre ocurre de modo groseramente PROSELITISTA, en beneficio de la parcialidad en el poder. Esperemos que controlen su demagogia y antepongan los intereses del país, los dirigentes opositores en esas negociaciones en Rep. Dominicana:
    http://www.noticierodigital.com/2017/12/edgard-j-gonzalez-descaro-contradiccion-e-indigencia-cultural-en-declaraciones-del-oficialismo/

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