En «Una razón para vivir»
ANDREW GARFIELD ALCANZA LA MADUREZ CON UN AMOR REAL DE PELÍCULA

«Una razón para vivir» es de esas películas que dejan agotado tanto física como mentalmente al espectador, porque esta historia de amor real resiste y sobrevive un calvario que no se apaga. La primera película como director de la estrella británica Andy Serkis (que interpretó a Gollum en «El señor de los anillos» y al mono César en «El planeta de los simios») es un tributo a los padres del productor de la cinta, Jonathan Cavendish, cofundador de la empresa de «motion capture» que permitió a Serkis transformarse en las criaturas que le dieron la fama.

Robin y Diana fueron un par de excéntricos con un matrimonio extraordinario y una historia de amor que nunca se quebró, pese a que él estuvo paralizado por la polio y que los médicos lo diagnosticaron como un caso único por cómo la enfermedad le atacó.

Hay muchos paralelismos entre «Una razón para vivir» y «La teoría del todo», el biopic sobre Stephen Hawking que le valió el Oscar a Eddie Redmayne. Aunque aquí no se alcanza la complejidad narrativa de la cinta de James Marsh.

Contra viento y marea

«Esta película es muy personal para mí. Es un drama que nunca se entendió como una tragedia, a pesar de lo que le ocurre al protagonista. La esencia de este filme es la esperanza, el amor», explicó Andy Serkis a ABC. Superar los retos de la vida demuestra el poder del amor, o así lo entiende Serkis. «No es fácil encontrar un amor de este calibre. Vivimos en un mundo masivo, alienados unos de otros. “Una razón para vivir” nos recuerda lo que significa sacrificarte por amor».

Al frente del reparto encontramos dos de los actores británicos más populares en Hollywood: Andrew Garfield, que interpreta a Robin, y Claire Foy («The Crown») que da vida a Diana. «He llorado y he reído con este personaje, sin embargo debo confesar que hubo más risas que lágrimas», explicó Garfield tras descubrir que rodó con el hijo del matrimonio protagonista al lado. «Cuando le conocí quedé atrapado con su historia. Fue mágico sentir lo que habían vivido sus padres. Esta ha sido una de las películas más reveladoras de mi carrera», admitió el actor inglés.

Diana es la fuerza motora de la historia, quien nos inspira en los momentos difíciles cuando su marido, atrapado por la enfermedad de la polio, quiere desfallecer. «Al leer el guion me sentí profundamente conmovida, es una historia de amor para todos los públicos. Un ejemplo que contribuye a una sociedad más tolerante, más inclusiva», reconoció la protagonista de la serie «The Crown».

Jonathan Cavendish recuerda que su madre permitió a su padre, paralizado de cuello para abajo, ganar control de su vida hasta el punto de volver a ser una persona productiva, integrado socialmente. «Mi madre le devolvió el control», terminó diciendo el productor.

Tomado de www.abc.es

 
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