¿NEGOCIANDO QUÉ?

Entre las condiciones para lograr una negociación “ganar-ganar” está la especificidad de los planteamientos. Por el contrario, el uso de términos imprecisos tiende al fracaso o a que “uno gane y el otro pierda”.

Esto recuerda aquello del gobierno en 2016: “sin agenda y sin plazo” (¿y, entonces, de qué se iba a hablar, y para cuándo?). De igual manera, la oposición cambió algo tan concreto como el referendo revocatorio por unas “elecciones generales” (pero, eso no aparece en la Constitución y ¿por qué mezclar elecciones presidenciales, regionales y municipales que tienen plazos constitucionales?).

Hoy, la oposición solicita equidad en los acompañantes, elecciones presidenciales transparentes, liberación de presos políticos, reconocimiento de la AN y ayuda humanitaria. Las tres primeras condiciones son precisas. Sin embargo, las otras dos no lo son.

El gobierno solicita el reconocimiento de la ANC, la creación de la Comisión de la Verdad (¿la verdad de quién?) y el respeto a nuestra soberanía por otros países (¿cómo?). De éstas tres, la más imprecisa es la del reconocimiento de la AN.

Si la Constituyente tiene poderes plenipotenciarios, después que la AN la legitime, ¿cómo precisar lo que vaya o no a hacer dicha Constituyente? Por ejemplo, el gobierno puede conceder las condiciones más transparentes posibles para las elecciones presidenciales. Pero, acto seguido, la ANC podría aprobar una nueva Constitución que cambie el modelo de República Libertaria, que incluye la elección universal, directa y secreta (lo negociado), por una República Colectivista, como China o Cuba, con elecciones indirectas, hasta de séptimo grado, y ganadas siempre por el partido de gobierno.

Obviamente, cuando los términos son imprecisos, la otra parte no puede cerrar un trato. Si lo hace, se quema.

Creo que el gobierno está comprando tiempo; no le interesa negociar nada porque ve oportunidades electorales claras y porque tampoco le interesa la aprobación de la AN o de la ANC legitimada para renegociar la deuda en bloque porque su estrategia es pagarla como vaya viniendo para evitar cambiar las políticas económicas que le dan poder.

 
José Antonio Gil YepesJosé Antonio Gil Yepes

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