ELECCIONES DEL 2024, DE UNA VEZ

Los votos son importantes, pero más importante es quien los cuenta, dicen que dijo Stalin.

En esta escalada de truculencias electorales, también es importante quien fija la fecha de las votaciones. Ya era así en Venezuela con una de las trampas preferidas de Chávez, convocar las elecciones para el mejor momento del gobierno, como en octubre de 2012. Pero el convocante era el CNE, que debería ser imparcial según la Constitución (ja, ja, ja). Con guayuco, diría Teodoro.

La escalada perversa sube ahora a que el propio gobierno, sin intermediarios, convoca elecciones para cuando le da la gana. En el caso de gobernadores y alcaldes, casi un año después de la fecha indicada por la Constitución. Ahora, casi un año antes. (Cuando esto pase se recordará como uno de los episodios más tragicómicos de la historia humana). Un escalón más, que será empleado hasta la náusea para mantenerse en el poder y acabar la demolición nacional.

Las consecuencias de esta decisión de la Asamblea Nacional Constituyente íntima dan para una novela de Foster Wallace. Por ejemplo, si se puede adelantar un año la elección presidencial, ¿por qué no adelantar de una vez la reelección de Maduro del 2025? Lo elegimos de una vez dos veces, ahí van los dos ligaditos. O para ahorrar gastos electorales, elijamos de una vez los gobernadores previstos para el 2023. ¿Qué impide llegar hasta el fondo y convocar las elecciones para la Asamblea Nacional de 2021, de una vez?

El segundo capítulo del thriller es la situación del candidato electo. En el supuesto de que gane Maduro, ya la trampa está montada y se viene ensayando desde la trácala de los gobernadores, cómo queda su período: ¿termina el actual, comienza el otro, se suman, se restan, se multiplican? Ahora imaginemos que gana el candidato opositor, cosa que en Miami ya se sabe que es imposible (aquí en Venezuela no estamos tan seguros). Las preguntas se tornan trágicas y esperanzadoras a la vez. El presidente electo va a esperar nueve meses (qué embarazoso) para tomar posesión.

(Siempre, para enredar más la cosa, la ANC podrá convocar otras elecciones en vista de lo que le dé la gana, en esta tesis de su omnipotencia, concepto teológico rebajado a jurídico).

La iniquidad chavista carece de límites. Para muestra las declaraciones de Tarek sobre Ramírez. El Padrino II, Al Pacino matando a sus hermanos.

 

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