Alberto Barrera Tyszka

Extranjeros

ALBERTO BARRERA TYSZKA – Con el carisma de Hugo Chávez, el Gobierno ha construido una industria. – Probablemente es la empresa estatal más eficaz – De pronto tengo la sensación de que estoy en un país extranjero. – No reconozco ni entiendo lo que ocurre. Siento un desconcierto que, lentamente, va dando paso a una extraña impotencia. Como si de repente hubiera caído en mitad de un país lejano, cuyas costumbres y formas de relación me resultan incomprensibles. Amaneciste en Indonesia, Barrera, ¿qué tal? Un ejemplo: las cadenas.

 

Mujeres cubanas

ALBERTO BARRERA TYSZKA – La revolución nunca se equivoca porque es una víctima, porque siempre actúa en defensa propia. A comienzos de la década de los noventa estuve en La Habana. Formé parte de un grupo de intercambio y de cooperación binacional que pasó una semana en la isla. Después de una entrevista en la televisión, recorrí junto a un antiguo director todo el canal. Había un rumor de sal en esos pasillos vacíos.

 

Sesenta y siete

ALBERTO BARRERA TYSZKA – En 1933 Osip Mandelstam compuso un poema cuyo referente era Joseph Stalin y los crímenes sanguinarios que se ejecutaban bajo su régimen. No lo mencionaba, no decía su nombre. Tampoco hacía falta. Mandelstam jamás publicó este poema. Ni siquiera lo tenía escrito. Tan sólo lo recitaba de memoria. Unos meses después, en 1934, la policía soviética allanó la casa de Mandelstam buscando desesperadamente un poema invisible. Por supuesto: jamás lo encontraron. Pero el poeta terminó en la cárcel.

 

Me ocurre con frecuencia.

ALBERTO BARRERA TYSZKA – Los miércoles, día en que debo entregar esta columna, cuando me ronda un tema o alguna curiosidad distinta a la realidad nacional, la pantalla del computador de pronto se llena de gente. Aparecen sin ninguna invitación, se cuelan debajo del cristal, se abren paso, desperdigando las letras a empujones, y me miran seriamente: ¿Acaso piensas huir?

 

Meditación Jimenista

ALBERTO BARRERA TYSZKA – Todo el dinero del Estado es suyo, toda la riqueza nacional le pertenece: está personalizada, él da, él quita. La ficha es, por supuesto, roja. Se puede llamar Che Guevara pero se comporta como Rico Mc Pato. Es marxista, cristiano, sandinista, martiano, sucrista y mirandista, amén de bolivariano. En realidad es jimenista.

 

Palabras y espadas

ALBERTO BARRERA TYSZKA – La improvisación sigue siendo el método nacional. – La famosa batalla de las ideas se deshace frente a una encuesta. – El Chávez de 1992 que asumió la responsabilidad por el intento de golpe de Estado, ya no existe. Ahora es un hombre poderoso, tiene miedo, tiene mucho que perder.

 

Socialismo veneciano

ALBERTO BARRERA TYSZKA – No está mal esto de imaginarse al gordito Moore en boxer de rayas y franela blanca, tocando la puerta de la habitación del presidente Hugo Chávez. Se encontraban en Venecia y eran las dos de la mañana. Moore estaba, según cuenta, en su habitación, un piso más abajo, junto a su mujer, tratando de dormir. Pero la bulla no les permitía colarse en algún sueño. Por eso llamó a la recepción y se quejó. Por eso, un poco después, decidió subir él mismo, personalmente, a tratar de disolver la rumba.

 
Top