Julio Castillo Sagarzazu

Sobre la convocatoria de Maduro a elecciones regionales
ENTRE LA INOCENCIA Y…

Sobre la convocatoria de Maduro a elecciones regionales
ENTRE LA INOCENCIA Y…

El patético espectáculo de Nicolás Maduro, votando en solitario y el fiasco con su Carnet de la Patria, fue una escena perfecta para el inicio de esta pieza digna del teatro de vodevil y del absurdo.

 

Entre una revolución que se come a sus hijos…

Camino a la guillotina, donde él mismo envió a tantos franceses, Maximiliano Robespierre expresaría: “La Revolución, como Saturno, devora a sus hijos…”. Así lo hizo también la Revolución Rusa.

 

LOS DIAS CLAVES

Esta semana se ha llevado a cabo un evento de singular importancia. Se ha producido un acuerdo de TODAS las organizaciones políticas de la oposición venezolana para producir el acuerdo que ha llevado a la Asamblea Nacional a decretar la implementación de los artículos 333 y 350 de la Constitución.

 

Sobre cuando hubo en el país…

La grotesca expoliación de que fue objeto la República con la venta a Goldman Sachs de bonos de PDVSA, a un descuento cercano al 70%, es propicia para replantear un tema tan viejo como las piedras: La relación entre la política y el dinero.

 

SOBRE LA FUERZA DE LA FE…

Esta lucha que emprendemos los ciudadanos venezolanos para superar la pesadilla en la que vivimos es también una lucha del bien contra el mal. Desde ese punto de vista es un combate que debe hacer acopio de las fuerzas espirituales de la nación y enervar nuestras reservas éticas y morales.

 

LA INDIGNACIÓN MUERDE DURO

Nuestra protesta que era un fenómeno citadino, se ha trasladado a pequeños pueblos y aldeas. Las movilizaciones llenas de vanguardias de la clase media, ha entrado a los barrios de nuestros hermanos más humildes. La lucha se ha hecho transversal, así como el reclamo político del cambio.

 

SOBRE LA FUERZA DE LA LUCHA PACÍFICA…

Pensaba que era una leyenda urbana la que afirmaba que mercenarios cubanos y que presos sacados de las cárceles estaban uniformados reprimiendo las manifestaciones. Ahora estoy tentado a creerlo. Me niego a admitir que un venezolano, con hijos o hermanos de la edad de Hecner, pueda llegar a este monstruoso grado de insania y de maldad.

 
Top