La ruta del plástico
YOANI SÁNCHEZ – A ras de suelo, caído y con un enorme hueco en el fondo, yace el contenedor de basura de la esquina. Hace apenas unos meses fue puesto allí, con su abultado cuerpo gris listo para tragarse los desecho
YOANI SÁNCHEZ – A ras de suelo, caído y con un enorme hueco en el fondo, yace el contenedor de basura de la esquina. Hace apenas unos meses fue puesto allí, con su abultado cuerpo gris listo para tragarse los desecho
YOANI SÁNCHEZ – Hugo Chávez pasa su postoperatorio en Cuba rodeado de secretismo y rumores de una vuelta al Período Especial
YOANI SÁNCHEZ – Los más de 100.000 barriles diarios de petróleo que se importan desde Venezuela, podrían desvanecerse si el presidente de ese país fallece
YOANI SÁNCHEZ – Faltan semanas para que el Papa Joseph Ratzinger llegue a Cuba y, sin embargo, ya se respira algo de incienso en la distancia
YOANI SÁNCHEZ – La última vez que Mahmud Ahmadineyad pisó suelo cubano, la enfermedad de Fidel Castro llevaba anunciada unas semanas y había generado toneladas de especulaciones. En aquel septiembre de 2006
YOANI SÁNCHEZ – Sentí una sacudida al saber que Diana Nyad haría un intento de cruzar a nado el estrecho de la Florida. Evoqué los días de 1994 en que mi barrio de San Leopoldo era un hervidero de gente construyendo balsas improvisadas para lanzarse al mar.
YOANI SANCHEZ – La incertidumbre sobre si el Gobierno cumplirá o no su compromiso con los incipientes negocios privados, constituye en el lastre mayor de la flexibilización económica.
Los gajos se doblan bajo el peso y los niños tratan de tumbar los frutos a golpe de pedradas o se suben en las ramas para sacudirlas. Es la temporada del mango. Como en un ciclo de vida que trasciende las crisis, las estrecheces, los planes agrícolas incumplidos
Apenas pude dormir la madrugada pasada. Un libro me dejó dando vueltas en la cama, mirando el techo cuadriculado de mi habitación. “El hombre que amaba los perros”, la novela de Leonardo Padura,
Yoani Sánchez – Hace mucho leí que la prueba de fuego de un poeta era hacer un soneto. La camisa de fuerza de la métrica y la cadencia obligada de su composición sacaban lo peor o lo mejor de quienes ya se habían ejercitado